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5 tendencias que están transformando la educación en Chile

La educación chilena está viviendo un proceso de transformación marcado por nuevos desafíos sociales, tecnológicos y culturales. Hoy, los establecimientos educacionales ya no sólo buscan mejorar resultados académicos, sino también construir comunidades más integrales, fortalecer el bienestar socioemocional y preparar a los estudiantes para desenvolverse en entornos cada vez más cambiantes.

En este nuevo escenario, expertos coinciden en que el foco dejó de estar únicamente en incorporar tecnología al aula y pasó a centrarse en cómo generar experiencias de aprendizaje más significativas, humanas y conectadas con las necesidades reales de las comunidades educativas.

“Estamos viendo una evolución profunda en la manera de entender la educación. Hoy los colegios buscan proyectos educativos más integrales, donde innovación, convivencia y bienestar cohabiten de manera articulada”, explica Cristian Gúmera, director de Productos de Santillana Chile.

Ante este escenario, estas son algunas de las principales tendencias que hoy están redefiniendo el panorama educativo en Chile:

1. La convivencia escolar y bienestar socioemocional se convierten en parte del corazón educativo

La convivencia escolar dejó de ser vista como un área complementaria y pasó a instalarse como un componente esencial para el aprendizaje. En los tiempos actuales, donde la violencia social ha llegado a muchas aulas, el bienestar emocional, la participación y el sentido de pertenencia son prioridades para muchas comunidades educativas.

Programas e iniciativas enfocadas en fortalecer la cultura escolar están tomando cada vez más relevancia, especialmente frente a desafíos como la salud mental, la resolución de conflictos y la construcción de entornos seguros para estudiantes, docentes y toda la comunidad educativa.

Además, cada vez más establecimientos están incorporando estrategias orientadas al desarrollo de habilidades como la empatía, la autorregulación, la colaboración y la resiliencia, entendiendo que estas competencias son fundamentales tanto para el aprendizaje como para la vida futura de los estudiantes.

2. Inteligencia Artificial con foco pedagógico y pensamiento crítico

La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en educación abrió nuevas oportunidades, pero también importantes debates sobre su uso responsable dentro de las salas de clases.

La tendencia actual apunta hacia herramientas diseñadas específicamente para el aprendizaje, con enfoques pedagógicos que promuevan el razonamiento y no simplemente la entrega automática de respuestas. Bajo esta mirada, comienzan a ganar espacio modelos inspirados en el método socrático, donde la IA acompaña a los estudiantes mediante preguntas, reflexión y pensamiento crítico.

En este contexto, algunas propuestas educativas -como Compartir o Sumun, ecosistemas impulsados por Santillana– avanzan hacia modelos que integran inteligencia digital, rutas pedagógicas y herramientas orientadas al desarrollo integral de los estudiantes.

“La IA en educación no debe reemplazar el proceso reflexivo. Su valor está en acompañar, orientar y potenciar el aprendizaje de manera consciente y segura”, comenta Cristian Gúmera.

3. Menos pantallas y más tecnología al servicio del aprendizaje

Otra de las grandes tendencias es la evolución del concepto de tecnología educativa. Hoy, el debate ya no se centra únicamente en la cantidad de dispositivos presentes en la sala de clases, sino en cómo la tecnología aporta valor real al proceso educativo.

La trazabilidad de los aprendizajes, los reportes en tiempo real y el análisis de datos están permitiendo a docentes y equipos directivos tomar decisiones más oportunas y personalizar la enseñanza según las necesidades de cada estudiante. “Hoy vemos una tendencia hacia menos pantallas y más herramientas que permitan comprender mejor cómo aprenden los estudiantes”, destaca el profesional de Santillana Chile.

4. LEC como centro del aprendizaje

Otra tendencia que hoy toma fuerza en Chile es la revalorización de la lectoescritura y comunicación (LEC) como una habilidad transversal y fundamental para el aprendizaje en todas las asignaturas.

Expertos advierten que la comprensión lectora, la capacidad de argumentar, interpretar información y comunicar ideas son competencias clave no sólo para el área humanista, sino también para las competencias científicas y matemáticas, marcando el desarrollo integral de los estudiantes; especialmente en el contexto actual en que la sobreinformación y el consumo acelerado de contenidos es parte del panorama mundial.

5. Avance hacia culturas educativas más integrales

La transformación educativa también está impulsando cambios culturales dentro de las comunidades escolares. Los establecimientos enfrentan hoy el desafío de actualizar sus proyectos educativos para responder a nuevas expectativas sociales, tecnológicas y formativas.

Esto implica integrar innovación, convivencia, bienestar y desarrollo académico en una misma visión institucional, promoviendo culturas escolares más coherentes, participativas y sostenibles.

SUMUN: Un ecosistema que refleja las nuevas tendencias educativas

En medio de este escenario de transformación, comienzan a surgir ecosistemas educativos que buscan responder de manera integral a los nuevos desafíos de la educación chilena. Uno de ellos es SUMUN, desarrollado por Santillana y que próximamente será lanzado en Chile, cuya propuesta recoge varias de las tendencias que hoy están marcando la evolución del aprendizaje.

El ecosistema se articula sobre tres pilares: Inteligencia Digital, enfocada en arquitectura del aprendizaje y rutas pedagógicas; Menos Pantallas Más Tecnología, promoviendo un uso más estratégico y consciente de las herramientas digitales; y Cultura de la Evolución, orientada al crecimiento y desarrollo continuo de las comunidades educativas.

A esto se suma una mirada transversal sobre el desarrollo socioemocional, entendiendo que el bienestar, la convivencia y las habilidades humanas son parte esencial del proceso educativo y no elementos aislados dentro del currículum.

“Las soluciones educativas más innovadoras son aquellas que logran equilibrar tecnología, acompañamiento humano y propósito pedagógico”, comenta Cristian Gúmera. “Hoy las comunidades escolares buscan herramientas que no sólo digitalicen procesos, sino que ayuden a construir mejores experiencias de aprendizaje y culturas educativas más sólidas”, destaca el experto.

Otorgan más de 200 becas para fortalecer la educación artística a lo largo de Chile

Más de 200 becas en diplomados a lo largo de todo el país, entregó el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través del Programa Nacional de Desarrollo Artístico en la Educación (PNDAE). La iniciativa busca acompañar y fortalecer la labor de docentes, artistas, agentes culturales y educadores, con el fin de reconocer su rol para asegurar el acceso de niñas, niños y adolescentes a experiencias artísticas significativas.

Desde la Región de Tarapacá hasta la Región de Aysén, los diplomados impulsados junto al Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECh) permiten acceder a formación adaptada a las realidades y necesidades locales. Los programas abarcan desde la especialización pedagógica hasta la mediación lectora y la gestión cultural, con el propósito de enriquecer la práctica educativa y fortalecer a quienes llevan el arte a las aulas y comunidades.

En paralelo, junto a la OEI, se desarrolla el Diplomado en Educación Artística del Presente, que pone el acento en debates de nuestro tiempo como el feminismo, ecología y transformación de estructuras de poder. Bajo la coordinación pedagógica del colectivo Pedagogías Invisibles, combina espacios de reflexión teórica, análisis crítico y desarrollo de propuestas prácticas que vinculan el trabajo artístico con las realidades sociales, culturales y educativas de Chile.

El equipo docente está compuesto por especialistas nacionales e internacionales de reconocida trayectoria, quienes aportan miradas diversas para repensar la educación artística como un espacio crítico, inclusivo y transformador.

Formación especializada desde el norte a la Patagonia

Los diplomados partieron en agosto de 2025 en las regiones de Tarapacá, Atacama, O’Higgins, Ñuble, Los Lagos y Aysén.

En tanto en la Región de Coquimbo la Universidad de La Serena dictará el Diplomado en Gestión Cultural con menciones en Educación Artística y Mediación Lectora. La modalidad será semipresencial y presencial con clases los sábados durante el mes de noviembre. Se entregaron 25 becas, gracias al financiamiento conjunto de los Departamentos de Educación, Fomento y Ciudadanía del Ministerio de las Culturas.

¿Cómo mejorar la educación más allá de los ciclos políticos?

Para lograr mejoras significativas en el aprendizaje de niñas y niños en etapas tempranas, los proyectos y estrategias educativas requieren continuidad. Un ejemplo virtuoso en este sentido lo representa el Plan Nacional Sumo Primero, impulsado por el Ministerio de Educación y el Laboratorio de Educación del Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile (CMMEdu), el cual busca propiciar cambios profundos en la forma en que los escolares chilenos aprenden matemáticas.

Mediante un método japonés probado con éxito en Indonesia, Tailandia y México, entre otros países, el Plan Nacional Sumo Primero se basa en la colección de textos “Sumo Primero”, que corresponde a una adaptación de los textos japoneses Study with your friends: mathematics for elementary school, desarrollados por el profesor Masami Isoda de la Universidad de Tsukuba y la editorial Gakko Tosho Co. En Chile, la adaptación fue realizada por el CMMEdu junto con expertos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Soledad Olivares, profesora de Educación General Básica en el colegio Mosaicos de Arica, trabaja con la colección “Sumo Primero” desde 2020. Para ella, los textos han generado un cambio en la forma en que sus estudiantes asimilan los contenidos: “‘Sumo Primero’ logra que los niños y niñas aprendan la materia que estamos tratando de forma mucho más fluida, ya que está enfocado en el desarrollo de habilidades, más que solo en la memorización”.

El diseño y presentación de los contenidos, incluyendo imágenes y otros recursos gráficos que se repiten desde el texto de 1º hasta el de 6º básico, es otro punto destacable. “El hecho de ser una serie hace que los alumnos vayan relacionando año a año lo aprendido. Incluso si cambian de profesor, los niños van a poder seguir aprendiendo matemáticas de la misma manera”, agrega Olivares.

“Bajo la filosofía de Sumo Primero, pasar de una multiplicación de números naturales a una multiplicación de fracciones ocurre de manera muy natural. Sin embargo, para lograrlo, necesito que cuando el profesor enseñe a multiplicar fracciones sepa cómo los niños de cursos previos construyeron la multiplicación de números naturales”, opina Daniela Rojas, investigadora del CMMEdu y coordinadora del Plan Nacional Sumo Primero.

Cambio de paradigma

La colección de textos Sumo Primero comenzó a desarrollarse en 2019. María Isabel Baeza, quien se desempeñaba como coordinadora Estándares y Evaluación del Mineduc en aquel entonces, recuerda: “De los textos originales japoneses nos llamó la atención el tratamiento de las matemáticas, el cual privilegiaba la adquisición de la habilidad por sobre la memorización, y lo profundo que avanzaban desde una progresión muy lógica y coherente”.

De esta forma, Sumo Primero permitió abordar uno de los problemas históricos de la educación en Chile: la falta de continuidad en el uso de materiales, con una misma línea metodológica, a lo largo de distintos ciclos escolares.

Nicolás Cataldo, ministro de Educación, expresa la importancia de que políticas educativas como esta trasciendan los gobiernos de turno. “El Plan Nacional Sumo Primero, que es parte de la estrategia de Reactivación de la Matemática del Mineduc, tiene una mirada de trayectoria, y para que este aprendizaje sea efectivo es condición fundamental el desarrollo y consolidación de políticas educativas con mirada de mediano y largo plazo, capaces de sostenerse y desarrollarse más allá del ciclo de una administración gubernamental”, explica.

Contar con una colección coherente de libros también favorece a los docentes. “Los textos escolares no solo son un apoyo para su labor; también aprenden de ellos. Cambiar libros y metodologías de enseñanza cada cierto tiempo implica un esfuerzo enorme para los profesores. Para que un libro sea una herramienta efectiva de formación, para los alumnos y para los docentes, es fundamental darle continuidad en el tiempo», explica Salomé Martínez, directora e investigadora del CMMEdu.

Para María Isabel Baeza, quien hoy continúa participando del proceso de apoyo docente de Sumo Primero que se está realizando en todo el país, una de las grandes virtudes que posee esta metodología es que permite trabajar las cuatro habilidades que se debieran adquirir en la asignatura de matemáticas: representar, resolver problemas, modelar, y argumentar y comunicar. 

“Antes de Sumo Primero, los profesores de matemáticas no estaban acostumbrados a dejar que los niños y niñas argumenten, a que descubrieran cuál es el procedimiento matemático que se debe emplear en cada caso. Esta colección propicia que sean los propios estudiantes quienes vayan forjando y descubriendo estos conocimientos. Es un cambio de paradigma muy grande”, sostiene.

Además de la colección de textos, el plan –que busca impactar a 1.350.000 estudiantes a lo largo de todo Chile de aquí a 2026– incorpora el uso de IA para apoyar la labor docente y un programa de formación nacional para más de 30 mil profesores, con el respaldo y participación de diversas universidades y Servicios Locales de Educación Pública, SLEP a lo largo de todo el país.