Panoramia – Feria, Portal y Comunidad Educacional

5 bases para transformar el futuro de la educación y la IA

Pregunten a un responsable de contratación qué busca hoy y escucharán algo que hace dos años habría sonado inusual: no una lista más larga de herramientas, sino un conjunto más profundo de capacidades humanas. Una nueva investigación de Microsoft, Preparing Students for the Future of Work, revela que alrededor del 70% de las habilidades utilizadas en la mayoría de los empleos se espera que cambien para 2030, la alfabetización en IA aparece ahora en las ofertas de empleo unas seis veces más a menudo que hace un año, y el 66% de los líderes afirma que no contrataría a alguien sin habilidades en IA.

Para los educadores, es una oportunidad para moldear el futuro.

El éxito en la educación siempre ha dependido de la interacción entre conocimientos, aptitudes y habilidades. La formación de habilidades es la capacidad que convierte la nueva tecnología en una práctica segura y de confianza. La cuestión no es si preparar a los estudiantes para un mundo con forma de IA. Es cómo hacerlo de una manera que mantenga el florecimiento humano, no solo la empleabilidad, en el centro.

Preparar a los estudiantes para el futuro del trabajo

El trabajo cambia. La gente no.

Esta frase, extraída de la conclusión del informe, merece la pena mantenerla. Las tecnologías van a continuar con los cambios. Lo que perdura es, con claridad, humano: curiosidad, juicio, capacidad de aprender y reaprender, y la sabiduría para aplicar bien el conocimiento. La OCDE presenta el mismo argumento en su marco de 2025, Educación para el Florecimiento Humano, que sostiene que la educación debe ayudar a cada alumno a vivir «una vida que tenga motivos para valorar», para ir más allá de una visión limitada basada en el capital humano sobre la educación.1

En conjunto, los informes señalan un patrón constante: el mercado laboral actual recompensa cada vez más a las personas que pueden aplicar su inteligencia, adaptarse al contexto y no dejar de aprender. Por tanto, el propósito duradero de la educación es desarrollar y perfeccionar esas habilidades y disposiciones.

Cinco nuevos fundamentos que remodelan lo que significa estar preparado

El informe de la OCDE identifica cinco cambios que redibujan de manera discreta la línea entre «nivel de entrada» y «experimentado». Para las escuelas y universidades, el informe señala que se construye la preparación para la IA no solo a través del acceso a la tecnología, sino también mediante capacidades humanas, gobernanza y experiencia práctica que ayudan a la IA a funcionar de forma responsable.

  1. Expectativas elevadas para los niveles de entrada
  2. Trabajar con IA como socio para convertirse en un «jefe agente»
  3. Ingeniería del contexto
  4. Juicio, voz y el estándar humano
  5. Desde credenciales hasta capacidades

Habilidades de arraigo en el florecimiento humano

Si esos cinco fundamentos describen lo que ahora recompensa el lugar de trabajo, el marco de la OCDE describe la base humana que hay bajo ellos. Se centra en actuar en el mundo con la capacidad de moldear la propia vida y contribuir a los demás. Esto se apoya en cuatro competencias:

  • Resolución adaptativa de problemas
  • Competencia ética
  • Entender el mundo
  • Apreciar el mundo

La superposición es llamativa. La «ingeniería de contexto» y la mentalidad de «jefe agente» son soluciones adaptativas de problemas en un medio nuevo. «El juicio y el estándar humano» es competencia ética hecha práctica. Desarrollar habilidades para el futuro del trabajo y educar para una vida próspera no son objetivos en competencia; si se hace bien, son el mismo trabajo.

Cómo se ve esto en las aulas hoy en día

Esto no es teórico. Las escuelas y universidades ya han convertido estas ideas en la práctica cotidiana, y los primeros resultados son alentadores.

  • En las Escuelas del Condado de Fulton, los estudiantes utilizan la IA como un socio de reflexión para explorar ideas, generar confianza y abordar problemas del mundo real, para cambiar el aprendizaje del uso de la tecnología a la creación con ella en un distrito que atiende a casi 87.000 estudiantes.
  • En la Universidad de Sídney, la plataforma «Cogniti» permite a los educadores diseñar herramientas de IA que guían a los estudiantes a través del razonamiento—un ejemplo práctico de enseñar a los estudiantes a dirigir la IA, no solo a usarla.
  • La Universidad de California en San Diego rediseñó un curso introductorio de informática centrado en GitHub Copilot, para ayudar a los estudiantes a completar tareas de programación más rápido, construir proyectos más ambiciosos y desarrollar habilidades prácticas de IA para el entorno laboral.

En la educación K-12 y superior, el patrón es el mismo: la IA está integrada en el aprendizaje y la enseñanza cotidianos, para construir la alfabetización y adaptabilidad que los empleadores describen como «capacitada para toda la vida».

Empoderar a los educadores para que fomenten estas habilidades es uno de los objetivos del  programa Microsoft Elevate for Educators. Está diseñado para proporcionar a educadores y líderes escolares acceso a una comunidad global, credenciales y oportunidades de formación para integrar con confianza la IA en la enseñanza y el aprendizaje.

Dinero, decisiones y emociones: una educación necesaria

Aprender a ahorrar, administrar recursos o comprender conceptos financieros básicos puede parecer un conocimiento reservado para la vida adulta. Sin embargo, cada vez más iniciativas buscan acercar estos contenidos a niños, niñas y adolescentes, entendiendo que la relación con el dinero comienza a construirse desde edades tempranas y que muchas de las decisiones financieras están estrechamente vinculadas con habilidades como la planificación, la responsabilidad, el autocontrol y la gestión de emociones.

Con ese objetivo, Good Neighbors Chile –ONG que realiza diversas acciones para desarrollar habilidades socioemocionales en niños y niñas– impulsa el programa Finanzas en Acción, el cual busca acercar la educación financiera a escolares a través de metodologías participativas y experiencias de aprendizaje adaptadas a cada etapa de desarrollo. El programa aborda conceptos como ahorro, inversión, impuestos, interés, contratos y medios de pago mediante actividades lúdicas que permiten aprender estos contenidos de manera práctica.

“Muchas veces hablamos de dinero como algo lejano o complejo, pero la realidad es que desde muy pequeños nuestros niños ya toman decisiones relacionadas con el ahorro, el consumo o la administración de recursos. Por eso, el primer paso del programa es la alfabetización financiera”, explicó Juan Pablo Muñoz, gerente de Proyectos Sociales de Good Neighbors Chile.

Una de las dinámicas del programa consiste en un juego tipo memorice, donde los estudiantes deben relacionar ilustraciones con conceptos financieros y explicar su significado. A medida que avanzan, los contenidos se trasladan a situaciones de la vida real, utilizando casos y debates que buscan fortalecer el pensamiento crítico y la toma de decisiones informadas.

El programa también pone énfasis en el desarrollo de habilidades socioemocionales, entendiendo que las emociones tienen una influencia directa sobre la forma en que las personas administran sus recursos. Según Muñoz, aprender a tomar decisiones financieras implica mucho más que manejar números o conceptos económicos.

“Las habilidades socioemocionales cumplen un rol fundamental en nuestra relación con el dinero, porque las emociones guían gran parte de nuestras decisiones cotidianas, especialmente aquellas relacionadas con el gasto. Por eso, habilidades como el autocontrol, la responsabilidad y la planificación son tan importantes para tomar decisiones financieras más conscientes”, señaló.

En el marco de estas actividades, estudiantes del colegio Sun’s School de Pudahuel participaron en una jornada junto al especialista en educación financiera e influencer Francisco Ackermann, quien compartió experiencias y reflexiones sobre la importancia de incorporar estos aprendizajes desde la infancia.

“En general, todos los conceptos base del ahorro, cuidado del dinero, el valor del dinero y el entender que la platita cuesta, deberían recibirlos todos los niños por igual, desde lo más temprano posible”, afirmó Ackermann.

Ackermann también destacó la relación que existe entre el manejo emocional y las decisiones financieras. “Hay una conexión que es directamente proporcional. Las emociones gatillan muchos de nuestros gastos, de nuestros impulsos con el dinero, para bien como para mal. Muchas veces por tristeza compramos, por alegría compramos. Entonces saber manejar nuestras emociones es fundamental para el correcto uso del dinero”, comentó.

Para Good Neighbors Chile, el impacto de estos aprendizajes va mucho más allá de la administración de recursos. “La educación financiera es una excelente oportunidad para desarrollar habilidades que van mucho más allá del dinero. No buscamos formar expertos en economía, sino personas capaces de tomar decisiones informadas, actuar con responsabilidad y construir proyectos personales con mayor confianza y autonomía”, concluyó Muñoz. 

Ministerio de Educación constituyó el Consejo Nacional de Directores por Chile

La ministra María Paz Arzola encabezó hoy la primera sesión del Consejo Nacional de Directores por Chile, en el colegio Cree Cerro Navia. Integrado por 25 directores representativos de diversas regiones, dependencias, niveles y contextos educativos del país, la conformación de este consejo permitirá construir acuerdos y definir prioridades para el fortalecimiento del liderazgo pedagógico y la mejora del sistema educativo.

La secretaria de Estado explicó que el consejo tendrá un rol estratégico en el desarrollo de una agenda nacional de prioridades educativas y en la construcción de una hoja de ruta ministerial orientada al fortalecimiento del liderazgo directivo, basada en la confianza, el respeto por la experiencia territorial y el reconocimiento del rol estratégico de los equipos directivos.

La ministra Arzola sostuvo que “hemos podido recoger las miradas de los directores a lo largo del país; participaron casi la mitad de los directores del sistema educativo, estamos orgullosos de ello. Es un insumo muy importante lo que recogimos. Los directores son quienes tienen la responsabilidad de empujar que los cambios pasen, y esta será una ayuda para profundizar en las materias que están en este diagnóstico y principalmente, para priorizar lo relevante”.

El Consejo Nacional de Directores por Chile está conformado un director de cada región del país, con excepción de la Región Metropolitana, que cuenta con diez representantes. Los 14 directores y 11 directoras lideran 7 escuelas (2 de ellas rurales), 9 liceos técnico-profesionales, 6 humanistas-científicos y 3 jardines infantiles. En términos de dependencia administrativa, corresponden a 10 establecimientos particulares subvencionados, 5 SLEP, 5 municipales, 2 particulares pagados, 1 Junji, 1 Integra y 1 VTF.  

Durante marzo, el Ministerio de Educación impulsó el proceso participativo “Directores por Chile”, con el propósito de escuchar directamente a quienes lideran día a día las comunidades educativas del país. La iniciativa surgió del convencimiento de que fortalecer el liderazgo directivo requiere avanzar hacia una relación más colaborativa entre el sistema educativo y las comunidades escolares, poniendo al ministerio al servicio de la educación y de los aprendizajes. Este proceso buscó identificar las principales barreras, desafíos y prioridades que afectan la gestión directiva, así como recoger propuestas concretas de mejora desde los propios territorios. Se desarrollaron 16 encuentros regionales entre el 26 de marzo y el 3 de junio , los que convocaron a más de 1.800 directores. Posteriormente, se implementó una encuesta nacional online respondida por 5.734 directores.

En la jornada de hoy, se presentó al consejo los principales hallazgos obtenidos en ambas instancias: de manera transversal, emergieron como principales preocupaciones de los equipos directivos la convivencia escolar y bienestar socioemocional, y la sobrecarga administrativa.

Al respecto, la ministra Arzola indicó que “hay una tendencia en el sistema educativo a sobrecargar requerimientos; eso se podría haber evitado, porque ha terminado por debilitar el criterio de quienes están en las escuelas y liceos teniendo que enfrentar y resolver los problemas. Pretender regular el más mínimo detalle en la norma al final lo que hace es llenar de complejidades un espacio que necesita contar con la capacidad de equivocarse y resolver”.

Durante las siguientes sesiones se trabajará en la priorización de medidas de corto, mediano y largo plazo; la elaboración de recomendaciones, y la validación de propuestas desde la experiencia territorial. Concluidas estas sesiones, el Consejo Nacional de Directores podrá continuar funcionando como una instancia consultiva permanente de acompañamiento, seguimiento y retroalimentación de las políticas, acciones y estrategias que se desprendan de la hoja de ruta construida.

El proceso Directores por Chile “representa una oportunidad significativa para construir políticas educativas desde la experiencia y conocimiento de quienes lideran los jardines, escuelas y liceos del país. La participación activa del Consejo Nacional de Directores permitirá avanzar hacia decisiones más pertinentes, legitimadas y conectadas con las necesidades reales de las comunidades educativas, fortaleciendo así el liderazgo pedagógico y el foco en los aprendizajes de todos los estudiantes”, concluyó la ministra de Educación.

Las exigencias y desafíos de inclusión que viven hoy los colegios

A más de tres años de la entrada en vigencia de la Ley N° 21.545, conocida como Ley TEA, los establecimientos educacionales enfrentan un escenario cada vez más exigente en materia de inclusión. La normativa, que busca garantizar el acceso, permanencia y participación de las personas dentro del Espectro Autista en el sistema educativo, establece obligaciones concretas para colegios públicos y privados, cuyo incumplimiento puede derivar en sanciones administrativas e incluso acciones judiciales.

Sin embargo, la Ley TEA no opera de manera aislada. Junto con ella, la Ley N° 21.544 introdujo nuevas exigencias de inclusión para los colegios particulares pagados, equiparándolos en aspectos clave con los establecimientos públicos y subvencionados. En conjunto, ambas normativas configuran el marco regulatorio más exigente que ha enfrentado el sector en materia de inclusión escolar.

La relevancia de estas medidas se vuelve aún más evidente considerando el aumento de diagnósticos en el país. Según el estudio «Estimación de la prevalencia de trastorno del espectro autista en población urbana chilena», publicado en 2021 en la revista científica Andes Pediátrica, 1 de cada 51 niños en Chile se encuentra en el espectro autista, mientras que estimaciones internacionales muestran una tendencia creciente en su prevalencia. Este escenario obliga a las comunidades educativas a fortalecer sus capacidades para garantizar una inclusión efectiva y sostenible.

Uno de los principales desafíos identificados por especialistas es la gestión de situaciones de desregulación emocional y conductual dentro de las comunidades escolares. En la práctica, los establecimientos suelen enfrentar dificultades para distinguir cuándo una conducta responde a una manifestación propia de la condición del estudiante y cuándo corresponde aplicar medidas disciplinarias, un aspecto que ha generado controversias y creciente atención por parte de las autoridades.

Asimismo, persisten dudas respecto de la aplicación de adecuaciones curriculares y evaluativas, la participación de las familias ante situaciones de crisis y los criterios que permiten adoptar medidas excepcionales de contención física, cuyo uso está estrictamente limitado a escenarios de riesgo inminente para la integridad física de las personas involucradas.

«La inclusión educativa de estudiantes autistas ya no puede entenderse únicamente como un desafío pedagógico. Hoy existe un marco normativo claro que establece obligaciones concretas para los establecimientos y cuya aplicación está siendo cada vez más fiscalizada. Las comunidades educativas deben comprender que el cumplimiento normativo y la inclusión efectiva son dos dimensiones inseparables», señala José Tomás Leturia, asociado de Provoste Matamala Abogados.

La jurisprudencia reciente también ha comenzado a delinear criterios relevantes para los establecimientos. Distintos fallos han establecido que decisiones tan sensibles como la cancelación de matrícula o expulsión de estudiantes con necesidades educativas especiales deben estar respaldadas por procesos ajustados a derecho, medidas de apoyo previamente implementadas y reglamentos internos alineados con las exigencias de la Ley TEA. A ello se suma el incipiente escrutinio respecto del cumplimiento de los nuevos cupos de admisión y la prohibición de cobros diferenciados establecidos en la Ley N° 21.544, materias que también podrían derivar en acciones legales ante la Superintendencia de Educación o los tribunales ordinarios.

«La inclusión beneficia a toda la comunidad educativa. Contribuye a mejorar la convivencia, fortalecer el bienestar de los estudiantes y generar mayores oportunidades de aprendizaje para todos. Para avanzar en este camino, los establecimientos requieren herramientas y capacidades que les permitan responder adecuadamente a la diversidad. Desde Fundación Mis Talentos acompañamos a las comunidades educativas mediante programas de formación y asesoría especializada, apoyándolas en la construcción de entornos cada vez más inclusivos», explica Isabel Zúñiga, presidenta ejecutiva de Fundación Mis Talentos.  

Estas materias fueron analizadas recientemente en un webinar organizado por Provoste Matamala Abogados y Fundación Mis Talentos, instancia que reunió a directivos, equipos de gestión, encargados de convivencia escolar, profesionales de apoyo y docentes de colegios particulares para abordar los desafíos de la inclusión, la implementación de la Ley TEA y los cambios que enfrenta el sistema educacional chileno.

UDLA – Taller “Lenguaje sin barreras: innovación, neurodivergencia y fomento lector”

La Facultad de Educación, a través del Magíster en Educación con mención en Innovación para el Aprendizaje, y el Instituto de Educación y Lenguaje de Universidad de Las Américas, saludan cordialmente y tienen el agrado de invitarle a participar en el SUMMIT “Lenguaje sin barreras: innovación, neurodivergencia y fomento lector”.

La jornada se proyecta como un espacio académico de encuentro, diálogo e intercambio de experiencias en torno al lenguaje, la inclusión y los desafíos educativos contemporáneos, promoviendo la reflexión y el trabajo colaborativo mediante experiencias formativas e interactivas.

Durante la actividad se realizará el lanzamiento del libro que recoge los principales hallazgos y proyecciones de la investigación desarrollada; además, se dispondrá de un espacio de intercambio académico y una experiencia inmersiva denominada “Descifrando el lenguaje”, inspirada en la lógica de un escape room educativo, orientada a reflexionar sobre comprensión lectora, escritura y enseñanza en contextos de neurodivergencia.

Exponen:

Silvana Arriagada A, investigadora y académica especializada en tecnologías educativas, lingüística aplicada y didáctica de la escritura. Su trayectoria destaca por la dirección y participación en proyectos FONDECYT e innovación educativa, publicaciones científicas indexadas, desarrollo de plataformas y recursos didácticos digitales, además de una activa participación en congresos internacionales sobre educación, lingüística y tecnologías para el aprendizaje.

Rodrigo Mellado L, Doctor en Investigación de las Ciencias de la Educación del Centro de Investigaciones Pedagógicas del Caribe. Docente universitario, investigador y relator con amplia trayectoria en educación superior, innovación pedagógica e inclusión educativa. Posee experiencia académica en instituciones como la Universidad Andrés Bello y la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Monona Valdés C, Doctora en Educación de la Universidad Bernardo O’Higgins e investigadora especializada en inclusión educativa, educación superior, currículo y evaluación, con experiencia en gestión académica y vinculación con el medio. Actualmente se desempeña en la Universidad Andrés Bello y ha liderado proyectos de innovación y autorregulación del aprendizaje en educación superior.

Mas información aquí.

El colegio que implementa con éxito un modelo de aprendizaje basado en la naturaleza en educación preescolar

En un contexto donde los desafíos de la infancia contemporánea —desconexión con el entorno, sedentarismo, dificultades en la autorregulación y el bienestar emocional— demandan respuestas integrales, el colegio Nido de Águilas está dando un paso clave con la implementación de un innovador programa educativo que integra el aprendizaje basado en la naturaleza como parte fundamental de su modelo pedagógico en educación preescolar.

Este programa consolida al establecimiento como referente en la educación de niñas y niños de playgroup, prekínder y kínder gracias a una reconfiguración del currículum que incorpora el contacto con la naturaleza como agente de enseñanza aprovechando los espacios naturales que rodean al recinto, ubicado en la comuna de Lo Barnechea. 

En la práctica, este enfoque transforma el entorno natural en una extensión del aula. A través de experiencias sistemáticas de aprendizaje al aire libre y la incorporación de elementos de la naturaleza en el aula, niñas y niños observan, exploran, se hacen preguntas y enfrentan desafíos reales, guiados por educadoras con formación en outdoor learning. Al estar integrado al currículum, no solo promueve el aprendizaje experiencial, sino que también fortalece habilidades clave como la autonomía, el pensamiento crítico, la autorregulación y el trabajo colaborativo, en un contexto en el que el vínculo con la naturaleza se convierte en parte esencial de su proceso formativo.

Para Carolina Correa, directora del ciclo preescolar del Colegio Nido de Águilas y educadora en Aprendizaje al Aire Libre, lo explica así: “No se trata de ampliar las actividades extracurriculares o sacar a los niños al cerro una vez a la semana. Vemos la naturaleza como parte esencial del aprendizaje y ampliamos lo que entendemos por aula para formar personas críticas, creativas y conscientes de su entorno”. 

Desde su puesta en marcha, este tipo de enseñanza ha traído notorios beneficios para los estudiantes y la comunidad en general, entre ellos, el desarrollo de habilidades de resolución de conflictos, un mayor trabajo en equipo, la disminución de los niveles de ausentismo por enfermedad y un aumento del entusiasmo de niñas y niños.

“El cambio ha sido impresionante. Hemos visto a niños temerosos de correr o saltar transformarse en pequeños aventureros. Lo que más nos dicen después de las actividades en terreno es que se sienten ‘calmados’, algo que se proyecta después en la sala de clases y en sus casas, ya que sus padres también lo notan. Esto es sumamente valioso en un mundo de tecnología y estímulos constantes”, acota Correa. 

Un enfoque respaldado por evidencia

Las investigaciones en neurociencia cognitiva y desarrollo socioemocional respaldan de manera consistente los beneficios del aprendizaje en entornos naturales. Estudios de la University of Illinois han demostrado que el contacto frecuente con espacios verdes mejora la concentración, reduce los niveles de estrés y favorece la autorregulación emocional en niños y niñas. A su vez, investigaciones recopiladas por la American Academy of Pediatrics señalan que el juego y aprendizaje al aire libre contribuyen al desarrollo cognitivo, social y físico, además de disminuir síntomas asociados a ansiedad, déficit atencional y sedentarismo infantil.

En la misma línea, un informe de Natural England, el organismo asesor del gobierno británico en materia medioambiental, evidenció que los estudiantes que participan regularmente en experiencias educativas en la naturaleza desarrollan mayores niveles de motivación, trabajo colaborativo y compromiso con el aprendizaje.

Mediante metodologías innovadoras que trascienden el aula convencional, el programa forma estudiantes más seguros, curiosos y autónomos, preparados para desenvolverse en entornos complejos y cambiantes. Además, la propuesta se alinea con las tendencias globales de aprendizaje experiencial y representa una respuesta pedagógica concreta a las demandas del siglo XXI.

CIENCIA – Chilena Carla Hermann es nominada a premio internacional en educación cuántica

La física y especialista en óptica cuántica, Carla Hermann, fue seleccionada como finalista en los FemTum Leap Awards 2026. Este reconocimiento internacional distingue a las mujeres que están liderando la transformación de las tecnologías cuánticas a través de la investigación, la innovación y, fundamentalmente, la educación.

Hermann, quien se desempeña como académica del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile e investigadora del Instituto Milenio de Investigación en Óptica (MIRO), competirá en la categoría Quantum Educator & Mentor. Este galardón premia la labor en la formación de nuevos talentos y la creación de puentes entre la complejidad de la física cuántica y la sociedad. La ceremonia final tendrá lugar entre el 28 y el 30 de septiembre de 2026 en Dubái, en el marco del Quantum Innovation Summit.

«durante mucho tiempo, comunicar ciencia desde la academia se vio como algo «aparte» de hacer ciencia, incluso visto en menos, y esta nominación dice lo contrario«, señala la investigadora.

Un hito para la comunicación científica

Su trayectoria destaca por un equilibrio entre el rigor académico en la ingeniería de estados cuánticos y una capacidad innata para comunicar conceptos abstractos. Bajo su liderazgo, el grupo de investigación Amazing Quantum y proyectos como «La Caja Cuántica» —una exhibición itinerante que fusiona ciencia y arte— han logrado acercar la física a miles de personas en Chile.

Además, a través de su cuenta de Instagram @quantumcarla, donde suma más de 160 mil seguidores, Hermann ha democratizado el acceso al conocimiento cuántico con un lenguaje sencillo y riguroso. Este impacto digital, sumado a su rol como asesora ministerial en la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas, la ha posicionado como una de las 100 personalidades cuánticas más influyentes del mundo según la UNESCO.

Chile y el «Sur Global» en el mapa de la revolución cuántica

En su participación en Dubái, Hermann buscará reivindicar el papel de América Latina en esta nueva era tecnológica. La investigadora enfatiza que la narrativa de la revolución cuántica no debe pertenecer exclusivamente a las potencias tradicionales como Estados Unidos, China o Europa.

«El sur global tiene voz, y tiene impacto. No somos espectadores. Que una científica latinoamericana aparezca en este tipo de listas ayuda a correr ese mapa mental: visibiliza que también producimos conocimiento de frontera», afirma Hermann. Su presencia en el Quantum Innovation Summit 2026 no se limitará a la premiación; la científica integrará paneles de expertos, dictará sesiones en la Quantum Spring School y participará en el Quantum Futures Forum.

El compromiso de la investigadora con las nuevas generaciones se materializará también en el ámbito literario. En julio de este año, lanzará bajo el sello Penguin Random House un libro de física cuántica dirigido a niños y niñas, buscando inspirar a las futuras mentes científicas del país desde temprana edad.

UNAB entre las 5 mejores universidades de Chile y 38 en Latinoamérica y el Caribe en el Ranking CWUR 2026

Por quinto año consecutivo la Universidad Andrés Bello (UNAB) se ubicó entre las 5 mejores instituciones de educación superior de Chile entre las 19 universidades nacionales incluidas en el Ranking CWUR 2026, elaborado por el Center for World University Rankings (CWUR).

Cabe destacar que, en esta medición, UNAB subió 31 puestos a nivel mundial respecto del año pasado, ubicándose en el lugar 1.098 y avanzó 5 puestos en Latinoamérica y el Caribe, ubicándose entre las mejores 40 instituciones de la región, con el puesto 38.

Estos resultados, además, ubican a la UNAB en el Top 5,2% de las poco más de 21.000 universidades alrededor del mundo.

En Chile, el primer lugar lo ostenta la Pontificia Universidad Católica (puesto 421 a nivel mundial), seguida de la Universidad de Chile (465), la Universidad de Concepción (877), la Universidad Federico Santa María (1022) y la Universidad Andrés Bello (1098).

Entre las universidades privadas no tradicionales del país, la UNAB ocupa el primer lugar del Ranking CWUR 2026.

Refiriéndose a estos resultado el rector de la Universidad Andrés Bello, Julio Castro, señaló:

Este reconocimiento refleja el trabajo sostenido de nuestra comunidad académica y confirma que estamos avanzando en la dirección correcta para consolidar una universidad de excelencia, con impacto en la formación de profesionales y en la generación de conocimiento.

“Al mismo tiempo, estar entre las cinco mejores universidades de Chile y entre las 40 más destacadas de Latinoamérica y el Caribe nos impulsa a seguir proyectándonos hacia el futuro, fortaleciendo nuestras capacidades de investigación e incorporando nuevas herramientas y tecnologías que permitan acelerar el descubrimiento científico, potenciar la colaboración interdisciplinaria y ampliar la contribución que hacemos al desarrollo del país y la sociedad”, agregó.

Acerca del Ranking CWUR

En la edición 2026 del ranking CWUR fueron evaluadas 21.291 instituciones en todo el mundo, y de esa cifra solo las 2.000 mejores fueron incluidas en la clasificación.

La metodología del ranking CWUR (Center for World University Rankings) se basa en un enfoque cuantitativo que evalúa universidades sin recurrir a encuestas ni a datos entregados por las propias instituciones, utilizando exclusivamente indicadores objetivos y comparables a nivel global.

Analiza cuatro grandes dimensiones: calidad de la educación, empleabilidad de los egresados, calidad del cuerpo docente y desempeño en investigación, buscando medir resultados reales más que percepciones o reputación.

Para lo anterior, esta medición emplea siete indicadores con ponderaciones específicas: educación (25%) y empleabilidad (25%), basadas en el éxito académico y profesional de los egresados; calidad del cuerpo docente (10%), medida por distinciones académicas; y un bloque de investigación (40%) que considera las variables de producción científica, publicaciones de alto nivel, influencia e impacto por citas.

En relación a su desempeño por variables, la Universidad Andrés Bello mantuvo su posición respecto de la medición anterior, conservando el quinto lugar entre las universidades nacionales en el ámbito de la investigación y el séptimo lugar en empleabilidad.

U. de Chile y UNAM reúnen a instituciones públicas de América Latina para impulsar el desarrollo de la edición universitaria

Tras dos días de análisis y exposiciones en la Casa Central, la Universidad de Chile concluyó el seminario internacional «Desafíos de la edición universitaria desde instituciones públicas», un encuentro que reunió a autoridades, editores y especialistas de cuatro países de la región con miras a fortalecer las redes de colaboración y debatir sobre el impacto cultural de las publicaciones universitarias.

El jueves 4 y viernes 5 de junio se llevó a cabo el seminario internacional Desafíos de la edición universitaria desde instituciones públicas, un encuentro organizado por la Universidad de Chile junto a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La instancia reunió a representantes de Chile, México, Argentina y Colombia con el objetivo de debatir sobre el papel estratégico de la producción editorial estatal en la circulación del conocimiento, alinear ejes de trabajo conjunto en la región y potenciar la vida cultural y democrática en el contexto latinoamericano.

Esta iniciativa, que deviene de la participación de la Universidad de Chile como invitada de honor en la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI) 2025, sirvió para trazar un diagnóstico común sobre las particularidades y la gestión interna de los sellos estatales. Los paneles abordaron de manera prioritaria la urgencia de robustecer los catálogos académicos frente a las lógicas del mercado, analizando estrategias conjuntas en torno a la profesionalización del sector, la circulación del conocimiento y los desafíos de la distribución regional. 

Pilar Barba, vicerrectora de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, valoró el alcance del encuentro señalando que superó las proyecciones iniciales y calificó la instancia como un hito de articulación que demanda una continuidad estratégica en la región. En ese escenario, la autoridad planteó “la necesidad de tener catálogos compartidos, transferibles y completos”, sumando además un desafío de largo plazo para los sellos del Estado. “Tenemos una tarea grande en seguir manteniendo al libro como un instrumento cultural importante en las futuras generaciones. Debemos encontrar estrategias conjuntas y compartir buenas prácticas para llegar a nuevos públicos, especialmente a los jóvenes”, enfatizó. 

Socorro Venegas, directora general de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM, destacó el impacto de la alianza consolidada tras la participación chilena en la feria mexicana.  En ese contexto, enfatizó la importancia de robustecer el apoyo institucional a las editoriales académicas frente a los desafíos del entorno actual. “Es necesario que las políticas públicas no den por hecho que, porque las universidades reciben un presupuesto del Estado, no requieren de otro tipo de respaldos, vinculaciones y soportes”, advirtió, concluyendo que “muchas veces es en las editoriales universitarias donde más encontramos una bibliodiversidad que responde a un proyecto académico rico por sus investigaciones, pero donde también cada sello constituye, en sí mismo, un proyecto de formación de lectores”. 

Por su parte, el director de Extensión de la Universidad de Chile, Fabián Retamal, relevó que este encuentro es el resultado de un trabajo sistemático iniciado hace casi dos años en conjunto con la UNAM. “Apelamos a la colaboración, a las redes y a un relato común sobre lo público, analizando cómo el libro se transforma en un dispositivo que crea sentido y otorga identidad a las universidades públicas latinoamericanas”, señaló, detallando que la alianza logró convocar a planteles de México, Argentina y Colombia, además de diversas universidades estatales y ministerios locales.

En esa línea, Retamal destacó que la experiencia internacional entregó a los equipos “una claridad, un desafío y un mandato para seguir fortaleciendo este ámbito”, concluyendo que “desde la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones estamos muy entusiasmados de que el libro se vaya transformando en un tema de gran importancia para nuestro quehacer universitario”.

Vicente Neira, coordinador de Publicaciones y Fomento del Libro y la Lectura de la Universidad de Chile, realizó un balance de las jornadas destacando que el encuentro permitió abrir vías de discusión para democratizar tanto el acceso, como la producción del conocimiento en la región. “Nosotros como universidades públicas tenemos una responsabilidad y un deber en términos de generar y situar condiciones de visibilidad para ciertos actores y ciertas tensiones sociales que tenemos que relevar”, explicó, añadiendo que el desafío de los sellos estatales es masificar sus catálogos “para llegar a un público lo más amplio y diverso posible”.

Asimismo, Neira instó a las delegaciones a dar continuidad a esta alianza a través de proyectos concretos. “La necesidad de conformar alianzas pasa por generar espacios de coedición internacional que nos permitan asumir proyectos que de forma individual no podríamos hacer, además de incentivar la transferencia técnica y levantar iniciativas comunes como una biblioteca pública latinoamericana”, concluyó.

Perspectivas sobre la edición pública en Latinoamérica

El encuentro estructuró sus debates a través de cuatro mesas temáticas y una jornada dedicada al intercambio de modelos de gestión editorial, donde los especialistas compartieron diagnósticos y líneas de acción comunes. 

Durante el primer día, los paneles se centraron en examinar el panorama actual de las industrias culturales y la circulación del saber, relevando la urgencia de articular redes de cooperación en América Latina para enfrentar las complejidades del sector.

El programa académico inició con la mesa Rol y misión de la edición universitaria desde instituciones públicas, espacio dedicado a proyectar la responsabilidad social de los sellos estatales. La instancia reunió a Socorro Venegas; Luis Quevedo, gerente general de EUDEBA (Argentina); Fernanda Pampín, directora editorial de CLACSO (Argentina); Pilar Barba y Nicole Fuentes, directora de Extensión y directora Editorial de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), bajo la moderación de Sandra Lorenzano, directora del Centro de Estudios Mexicanos UNAM-América Latina.

Posteriormente, el debate se orientó hacia los nudos críticos de la gestión interna con la mesa Desafíos como editores de instituciones públicas: profesionalización, distribución y la importancia de catálogos nacionales y regionales, internacionalización y el rol de la FILUNIEn esta sección expusieron Vicente Neira; Carlos Gallardo, director de Publicaciones y Fomento Editorial de la Universidad Autónoma Metropolitana de México (UAM); Lorena Iglesias, coordinadora del Programa Editorial del Instituto Caro y Cuervo (Colombia) y Guillermo Chávez, subdirector de Revistas Académicas y Publicaciones Digitales de la UNAM, acompañados por la moderación de Eduardo Echevarría, coordinador nacional de Sectores Editorial y Narrativa Gráfica de ProChile.

Las actividades del jueves finalizaron con la mesa El impulso del género y los derechos humanos desde la edición universitaria, donde se analizó el rol de los catálogos públicos como agentes de transformación social. El diálogo incorporó las perspectivas de Martha Patricia Castañeda, directora de Planeación, Vinculación y Proyectos especiales de la Coordinación para la Igualdad de Género de la UNAM; Alicia Salomone, directora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile; Yissel Arcecoordinadora general de Difusión de la UAM; Ricardo Casas, director editorial de la Universidad de Los Lagos, y Amneris Chaparro, directora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la UNAM. La conducción del debate estuvo a cargo de Alondra Carrillo, profesional del área de Publicaciones y Fomento del Libro y la Lectura de la Universidad de Chile.

La jornada del viernes, en tanto, inició con la Actividad de Exposición de Experiencias Editoriales, donde representantes de diversos planteles presentaron una radiografía de sus respectivos proyectos editoriales. La sesión permitió transferir conocimientos sobre misiones institucionales, modelos de trabajo, líneas de colecciones y proyecciones a futuro. 

La instancia contó con las exposiciones de Luis Quevedo;  Vicente Neira;  Carlos Gallardo;  Lorena Iglesias;  Claudio Lobos, coordinador editorial de la UTEM;  Socorro Venegas;  Jovana Skármeta, directora de la Editorial de la Universidad de Valparaíso;  Ricardo Casas y Javiera Herrera, coordinadora editorial de la Universidad de La Frontera.

Finalmente, el seminario concluyó con el desarrollo de la cuarta mesa, titulada Vínculo con políticas públicas sectoriales y científicas e iniciativas de promoción del libro y la lectura. Este último panel vinculó la labor académica con la institucionalidad cultural y estatal, contando con las reflexiones de Karla Eliessetch, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional del Libro y la Lectura; Rafael López, director del Fondo de Cultura Económica de Chile; Isidora Sesnic, representante de la Red de Editoriales Universitarias Chilenas y editora de la Universidad Autónoma de Chile, y Galo Ghigliotto, editor de la Editorial de la Universidad de Santiago de Chile (USACH). La moderación del debate estuvo a cargo de Alejandra Contreras, secretaria ejecutiva del Consorcio de Universidades Estatales de Chile (CUECH). 

Con el desarrollo de estos paneles y mesas de trabajo, el seminario internacional consolidó un espacio de articulación estratégica que busca proyectar compromisos a mediano y largo plazo entre las instituciones participantes, estableciendo como pilares comunes la consagración de su rol en la producción de conocimiento y el resguardo del acceso a la cultura en la región. 

Para revivir este encuentro, puedes revisar la transmisión de la jornada del jueves aquí y la correspondiente al viernes aquí.

OPINIÓN – IA en educación: alucinaciones, riesgos y alfabetización crítica

Hay problemas que no se presentan con estridencia, sino con una apariencia impecable de normalidad. En el uso académico de la inteligencia artificial, uno de ellos aparece cuando esta tecnología responde demasiado bien: usa lenguaje experto, organiza la información con fluidez y ofrece resultados que parecen evidencia. Sin embargo, al verificar, esa seguridad puede derrumbarse: los datos no existen, las fuentes no aparecen o los detalles han sido completados con información plausible, pero falsa.

No se trata de una sospecha abstracta. El estudio de Cabezas-Clavijo y Sidorenko-Bautista, publicado en 2026, evaluó ocho asistentes conversacionales de IA en la generación de referencias académicas. De las 400 referencias analizadas, solo el 26% fue completamente correcto; el 33% correspondía a fuentes reales, pero con errores; y el 40% resultó incorrecto o fabricado. En algunos casos, el problema fue extremo: Copilot fabricó el 100% de las referencias analizadas; Perplexity, el 72%; y Claude, el 64%. Grok y DeepSeek tuvieron mejor desempeño relativo, pero el punto central es claro: ninguno fue completamente preciso.

Las alucinaciones de la IA no son simples equivocaciones. Son respuestas producidas por sistemas que predicen lenguaje con alta eficacia, pero sin una relación estable con la verdad empírica. Cuando el modelo carece de información suficiente, puede completar vacíos con combinaciones probables: autores comunes, fechas posibles, títulos verosímiles o explicaciones coherentes. La máquina puede sonar segura sin saber, organizar una respuesta sin haber verificado y producir autoridad retórica sin sustento documental. Aunque los modelos mejoran e incorporan búsqueda web, conectores o acceso a fuentes, el riesgo no ha sido superado.

Por eso la alfabetización en IA debe ir más allá de enseñar a usar aplicaciones o escribir prompts. Debe formar criterio para seleccionar herramientas según la tarea, distinguir entre exploración y validación, verificar resultados, reconocer señales de alerta, proteger datos y exigir acceso a las fuentes. No es lo mismo usar un chatbot general para ordenar ideas que emplear herramientas orientadas a investigación, como Consensus, SciSpace, Elicit, ResearchRabbit, Semantic Scholar, Scite, Mendeley, Scholarcy o NotebookLM. La diferencia está en la trazabilidad, el control del corpus, la curaduría y la posibilidad de revisar la fuente original.

La respuesta educativa debe ser propositiva y exigente: usar IA como apoyo, no como autoridad final; preferir entornos donde el usuario pueda revisar documentos, contrastar información y controlar fuentes; y diseñar actividades donde los estudiantes deban justificar, comprobar y corregir lo que la herramienta entrega. Las alucinaciones no se abordan solo con prohibiciones ni con entusiasmo tecnológico, sino con método, cultura de verificación y alfabetización crítica. Ese es uno de los desafíos educativos de fondo: integrar la IA con criterio pedagógico, verificación y responsabilidad.