Panoramia – Feria, Portal y Comunidad Educacional

Preuniversitario lanza programa pionero para jóvenes que buscan tomar decisiones con sentido 

Cada año, miles de estudiantes enfrentan la presión de decidir qué estudiar, muchas veces sin conocerse lo suficiente, sin orientación adecuada y con un mar de dudas. El resultado: frustración, deserción, pérdida de tiempo, dinero y de rumbo.

Según estudios sobre la deserción universitaria en Chile, el 28,8 % de los estudiantes abandona la educación superior durante el primer año, y de ellos, un 14,6 % no vuelve a matricularse en los tres años siguientes. 

“Estas cifras reflejan una realidad que vemos todos los días: jóvenes que eligen sin herramientas ni acompañamiento. Algunos porque no saben qué les gusta, otros porque creen que deben cumplir expectativas ajenas. Y eso, muchas veces, se paga muy caro.  Esto confirma lo urgente que es mejorar la orientación vocacional y el acompañamiento temprano en la educación superior chilena”, afirma Carolina Rojas Parraguez, Directora Académica de Preuniversitario CPECH,  institución con 39 años de experiencia en la preparación, desarrollo y fortalecimiento educativo de los futuros profesionales de nuestro país.

El costo de equivocarse no es sólo académico. También es emocional. Detrás de cada estudiante que abandona hay frustración, angustia, dudas, sensación de fracaso. Muchos sienten que “perdieron el año” o que “no sirven”, cuando en realidad sólo estaban desorientados. Y los apoderados tampoco la tienen fácil: hacen esfuerzos económicos, se ilusionan, acompañan y también sufren al ver a sus hijos perdidos o desmotivados. “Uno ve a chicos brillantes apagados, y a mamás o papás con un nudo en el estómago porque no saben cómo ayudar”, agrega la profesional. 

Para enfrentar este problema, Preuniversitario CPECH acaba de lanzar “+Orientados”, un programa pionero dirigido a estudiantes de 3°, 4° medio y egresados de enseñanza media. La propuesta busca algo clave: tomar decisiones con sentido y respaldo, no por presión ni al azar. 

El programa incluye 13 clases con contenidos como estrategias de estudio, exploración vocacional, estilo de aprendizaje, empleabilidad, autoconocimiento y planificación. “Es un espacio donde los jóvenes pueden descubrir sus intereses reales, explorar opciones concretas y aprender a decidir con fundamentos”, explica Rojas Parraguez. Además, considera entrevistas personalizadas voluntarias, test vocacionales, talleres, cápsulas audiovisuales, charlas para padres y asesoría en financiamiento de la carrera escogida.

Lo distintivo del programa es que combina teoría, práctica y acompañamiento profesional. “No se trata sólo de un test vocacional, sino de un proceso completo. Aprenden a estudiar mejor, conocen el sistema de admisión, además de cómo financiarlo y reflexionan sobre su futuro con una guía real, paso a paso”, destaca la experta.

Para muchos estudiantes y familias, esta decisión puede marcar la diferencia entre frustrarse o avanzar con claridad. En palabras de Carolina Rojas Parraguez: “+Orientados es una oportunidad de poner pausa, mirarse y decidir desde el conocimiento, porque equivocarse cuesta,  pero elegir bien cambia todo”.

INACAP y Lab4U revolucionan la educación STEM con IA: estudiantes subieron sus notas y bajó la tasa de reprobación

INACAP y Lab4U, startup pionera en soluciones educativas basadas en el uso de la tecnología, presentaron los resultados de un innovador programa que mejoró significativamente el aprendizaje de 251 estudiantes de Física Mecánica, gracias al uso de herramientas de inteligencia artificial y metodologías activas. 

Desarrollado entre octubre y diciembre de 2024, en la iniciativa participaron 11 docentes y se implementó en 7 sedes de INACAP a lo largo del país. El método, que busca revolucionar la educación superior, se desarrolló en tres áreas académicas: Automatización y Robótica, Mecánica y Minería.

El “efecto Lab4U” generó varios hitos transformadores a nivel académico, entre ellos:

  • 31% de mejora en las calificaciones promedio de los estudiantes.
  • Aumento en 5 puntos porcentuales en la tasa de aprobación
  • Cerca de 30 recursos educativos personalizados creados por los docentes.
  • Más de 70 evaluaciones formativas implementadas, con 71% de logro promedio.
  • 251 estudiantes impactados positivamente.

«Estos resultados confirman que la integración inteligente de IA en la educación STEM es un factor clave para cerrar las brechas entre lo que demanda el mercado laboral y lo que ofrecen los sistemas educativos tradicionales. El éxito de esta iniciativa demuestra que la adopción de la IA colabora en la formación de los estudiantes y promete un futuro donde la educación sea más efectiva, personalizada y accesible para todas las personas«, comentó Komal Dadlani, CEO y cofundadora de Lab4U.

Por su parte, Lucas Palacios, rector de INACAP, aseguró: «En INACAP estamos convencidos de que la integración de tecnologías como la IA es clave para formar técnicos y profesionales preparados para un mundo laboral en constante transformación. Esta iniciativa pionera demuestra cómo la innovación potencia el aprendizaje, fortalece competencias prácticas y mejora resultados académicos. Además se suma a desarrollos modernos como son el orientador vocacional con IA, gratuito y de uso abierto, y el tutor online, que ya hemos implementado para más de 10 mil alumnos».

Innovación tecnológica al servicio del aprendizaje

Parte del desarrollo de la primera etapa de la nueva plataforma IA de Lab4U para la educación superior, que consideró la implementación de cuatro herramientas clave, se desarrolló con financiamiento de CORFO.

Experiencias Lab4U: Docentes y estudiantes accedieron a más de 70 experiencias prácticas diseñadas para abordar las principales temáticas de la física general.

Plataforma Lab4U: Herramienta innovadora que usa sensores de dispositivos móviles con IA para la realización de experimentos científico prácticos.

Quizzes STEM: Conectada con la App de Lab4U y la plataforma IA de Lab4U, permitió a los docentes agregar automáticamente cuestionarios de evaluación formativa.

TutorIA STEM: Un asistente virtual conversacional que ayudó a los estudiantes a reforzar sus conocimientos en Física Mecánica a través de un chat interactivo.

Komal Dadlani destacó la mejora del aprendizaje científico y la reducción de las brechas educativas en ciencias. “Estos recursos tienen la ventaja de poder adaptarse a las necesidades específicas de distintas carreras. La primera fase del trabajo con INACAP es una muestra de lo que se puede hacer para reforzar la educación superior. Creemos que la educación técnico-profesional es el futuro de Chile y sus siglas, TP, no sólo aluden a Técnico Profesional sino también a TOP, porque la educación TP es TOP y así también deberían ser las clases de física, química y matemáticas en las carreras STEM”, comentó.

Uno de los aspectos más prometedores de las herramientas de Lab4U es su capacidad de escalabilidad, pudiendo implementarse para apoyar la enseñanza de STEM a gran escala. Los próximos pasos incluyen expandir estas herramientas a otras áreas STEM y evaluar su impacto a largo plazo, con el objetivo de transformar la educación superior científica y tecnológica en Chile y Latinoamérica.

¿Qué significa para un estudiante recibir un notebook con internet por primera vez?

Columna por Por Emerson Marín, CEO y Cofundador de Lirmi

Hace más de 25 años, solo el 5% de los hogares tenía internet domiciliario, sencillamente un lujo, para algunas familias.

La mayoría de nosotros, solo podíamos acceder esporádicamente, pagando por una hora en un cibercafé, y sacar el máximo partido a cada clic.

Así aprendimos.

Con Osvaldo compartíamos el teclado, turnándonos entre tareas escolares y foros como Maestros del Web o Cristalab, donde se explicaba paso a paso cómo hacer una página en HTML o armar una animación en Flash.  

Aprendías solo, o no aprendías. Pero en cada intento ganabas algo: curiosidad, autonomía, perspectiva.

Y desde esta escasez surgieron excelentes programadores, emprendedores, profesionales, que han cambiado el curso de su historia, personal, familiar y social.

Hoy, me impresiona ver que más de 100.000 estudiantes de 7° básico en escuelas públicas están recibiendo un notebook con un año completo de internet gracias a la Beca TIC de JUNAEB. Para muchos, es la primera vez que tienen una herramienta propia, nueva, que no deben compartir, que no tienen que devolver. Es la llave de acceso al conocimiento, al trabajo y a la movilidad económica.

Un computador con internet no es un premio: es poder.

  • Poder buscar lo que no entendiste.

  • Poder aprender a programar

  • Poder crear una presentación, editar un video, contar tu historia.

  • Poder romper el aislamiento intelectual que genera la pobreza.

Los datos son claros

  • Un niño de 15 años con habilidades digitales tiene 5 veces más probabilidades de acceder a un empleo formal en su adultez (OCDE, 2020).

  • Estudiantes con acceso a internet tienen un +45% de probabilidad de completar la secundaria.

  • Dedican +60% más tiempo a tareas escolares.

  • Tienen mejores niveles de autoestima académica y sentido de pertenencia.

  • En Chile, beneficiarios de la Beca TIC aumentan su asistencia escolar en un +9% (Mineduc).

  • Por cada 10 puntos de mejora en conectividad de banda ancha, el PIB per cápita sube entre 1,2% y 2,4%, especialmente en zonas rurales (BID + Red Clara).

¿Y qué significa esto en la práctica?

Significa que ese notebook puede ser la diferencia entre alguien que reproduce la historia de pobreza de su familia y alguien que la rompe. No es exagerado. El acceso digital cambia el punto de partida. Permite aprender por cuenta propia, desarrollar habilidades técnicas, preparar una prueba, lanzar un emprendimiento, trabajar remoto o simplemente entender el mundo.

Un joven conectado aprende a programar en YouTube, explora carreras universitarias, mejora su inglés en Duolingo, ve un tutorial de matemáticas que nadie le explicó. Un joven desconectado no. No por falta de talento, sino por falta de acceso.

Entonces, ¿cómo activamos ese potencial?

  1. Herramientas reales, sin romanticismo

     Scratch, Code.org, Khan Academy, ChatGPT. Gratuitas, útiles, pero requieren acompañamiento.

  2. Proyectos con propósito, no tareas mecánicas

     Usar tecnología para crear algo que tenga sentido para su comunidad, escuela o familia.

  3. Espacios para explorar

     Clubes de programación, recreos tecnológicos, hackatones escolares. Hay que abrir terreno.

  4. Familias incluidas, no excluidas

     Enseñar a madres y padres a usar las plataformas. Si no, la brecha digital se traslada al hogar.

  5. Tecnología como herramienta ciudadana

     Saber buscar, contrastar, expresarse con respeto, cuidar la privacidad. Pensamiento crítico digital.

En Lirmi lo hemos visto una y otra vez:

Estudiantes que no destacaban, brillan.

Profesores que estaban agotados, se reactivan.

Comunidades que estaban resignadas, se organizan.

Ya se dio el primer paso: se entregó el hardware.

Ahora nos toca convertir eso en oportunidad.

Que esta generación no solo use tecnología.

Que la cree, la desafíe, la ponga al servicio de su mundo.

Niños y niñas mapuche crean tecnología para cuidar su territorio

El proyecto Kimeltuwe Lof Tech reúne a estudiantes, educadores tradicionales y académicos de la U. de Chile y la U. de La Frontera para co-crear prototipos tecnológicos junto a escuelas rurales mapuche. La iniciativa busca que la tecnología dialogue con el territorio, la lengua y los saberes ancestrales.

¿Cómo se ve una tecnología que nace en el bosque, se enseña al aire libre y habla en mapudungun? El proyecto Kimeltuwe Lof Tech se atrevió a hacer esa pregunta y a buscarle respuesta en conjunto con niños, niñas, profesores, educadoras tradicionales y académicos. La iniciativa, liderada por la Universidad de Chile y la Universidad de La Frontera, propone co-diseñar tecnología con enfoque intercultural junto a comunidades educativas mapuche, integrando saberes científicos, territoriales y ancestrales.

“La idea es potenciar las competencias tecnológicas e interculturales en niños y niñas, incluyendo a los profesores, las escuelas, las comunidades y sobre todo a los educadores tradicionales”, explica la profesora Doris Sáez Hueichapan, académica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile y directora del proyecto. “Lo que buscamos no es solo enseñar tecnología, sino que esa tecnología tenga pertinencia cultural y se desarrolle con las comunidades, no para ellas”.

El proyecto incluye el desarrollo de sensores IoT -como medidores de humedad o temperatura para cultivos-, pero con un enfoque que reconecta con la tierra y la lengua. “Estamos trabajando en que las plataformas digitales que acompañen estos sensores puedan comunicarse en mapudungun. Y también estamos explorando que los dispositivos tengan un diseño físico con significado local, que los niños puedan construir e identificar como propio”, añade la profesora. 

Un aula en el bosque: aprendizajes que nacen al aire libre

Camila Palma, estudiante de Ingeniería Civil Eléctrica y parte del equipo del proyecto, lo resume con entusiasmo: “Esto me cambió la forma de entender la ingeniería. Llevo cinco años viendo números, y este es el primer proyecto donde hablo de cultura, de territorio, de educación. No estamos haciendo un prototipo para vender: estamos desarrollando una herramienta que puede cambiar vidas”.

Camila, que realiza su tesis en el marco de Kimeltuwe Lof Tech, ve en la iniciativa una posibilidad de transformar las trayectorias de niños y niñas rurales: “Si logramos que más jóvenes de contextos rurales lleguen a la universidad y luego regresen a sus territorios con herramientas, podrán defender su cultura, hablar el idioma de las empresas y tomar decisiones desde adentro”, dice.

Para ella, uno de los principales aportes del proyecto es enseñar a los futuros ingenieros que la ciencia no es la única forma válida de conocimiento. “Somos formados para pensar que optimizar procesos es lo más importante, pero este proyecto me mostró que hay otros saberes, y que la clave es crear desde el diálogo, no desde la imposición”.

La idea de que el aprendizaje ocurre fuera del aula no es nueva para las comunidades mapuche. “Nuestros educadores tradicionales lo dicen con claridad: el conocimiento se transmite al aire libre, caminando, escuchando, observando”, destaca la profesora Sáez. Por eso, el trabajo con las escuelas no se limita a enseñar electrónica o programación, sino que se adapta a los ritmos, espacios y cosmovisiones de las comunidades.

En este proceso ha sido fundamental el vínculo con las educadoras tradicionales. “Ellas comprenden el valor del proyecto desde el primer momento, porque entienden que no estamos trayendo tecnología externa, sino desarrollando una herramienta que puede fortalecer la cultura y el arraigo”, añade la académica.

El seminario “Interculturalidad y Tecnología”, realizado en paralelo al desarrollo del prototipo, ha sido un espacio fundamental para reflexionar sobre cómo se construye el conocimiento científico y tecnológico. Con sesiones presenciales y virtuales, ha contado con la participación de expertos en metodologías participativas, historia territorial mapuche, justicia intercultural y crítica a los sesgos de la ciencia occidental.

“La cultura indígena no puede reducirse a una postal o a un baile típico. Es vivencia, es territorio, es historia”, afirma Juan Ignacio Huircán, académico de la Universidad de La Frontera y parte del equipo. “Este proyecto nos obliga a mirar más allá del enfoque técnico. Aprendemos también de nuestros propios prejuicios”.

Diálogo de saberes: lo que la ingeniería tiene que aprender

Para Nikolas Stüdemann, antropólogo y subdirector de la Subdirección de Pueblos Indígenas de la FCFM, el desafío es grande: “Históricamente, la ciencia ha llegado a los territorios indígenas con un enfoque extractivista o vertical. Lo que propone este proyecto es cambiar esa lógica, invitando a los ingenieros a mirar el contexto, el territorio, la historia”.

“El rol de la universidad pública no es solo formar profesionales técnicos, sino profesionales con sentido social, con sensibilidad intercultural, con herramientas para trabajar en y con comunidades”, afirma. “Eso requiere salir de la sala y entrar al territorio”, asegura Stüdemann. 

Y es justamente eso lo que Kimeltuwe Lof Tech propone: una forma de enseñar, aprender y crear donde el conocimiento científico no compite con el ancestral, sino que se encuentra con él. Una invitación a construir tecnología no desde el escritorio, sino desde el diálogo con quienes viven, cuidan y conocen el territorio. 

Estudio revela resiliencia educativa: hasta el 40% de escuelas mejoró tras la pandemia

Investigación liderada por la U. de Chile y la PUCV identificó trayectorias de mejora en aprendizajes y vinculación en establecimientos escolares tras la pandemia, destacando estrategias clave de resiliencia e inclusión.

Un estudio inédito analizó las trayectorias de todos los establecimientos escolares chilenos entre 2012 y los primeros años post pandemia, estudiando el efecto de la pandemia tanto a nivel individual (en las tasas de repitencia, desvinculación e inasistencia crónica) como de los establecimientos y las estrategias que éstos implementaron.

El estudio, realizado por investigadores del CIAE del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile y del centro Líderes Educativos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, fue financiado por FONIDE del Ministerio de Educación.

Para el estudio se creó un panel de datos que unió los datos de los años 2012, 2018, 2022 y 2023 para todos los establecimientos de educación básica y media reconocidos por el Ministerio de Educación de Chile. A nivel general, el estudio encontró que, pese a que el 35% de los establecimientos tuvo pérdidas en vinculación y aprendizajes, a nivel general el 20% logró mejoras en ambos ámbitos después de la pandemia. Esto, para el director del CIAE de la U. de Chile y uno de los autores del estudio, Juan Pablo Valenzuela, es de un enorme valor, considerando que a nivel global se perdió, en promedio, el equivalente a medio año de aprendizaje y la inasistencia grave de los estudiantes se triplicó. “Tenemos el desafío de sostener la mejora escolar y masificarla y esa voz la pueden dar los propios protagonistas de la mejora”, sostiene Valenzuela.

A nivel individual se analizaron la repitencia, desvinculación e inasistencia crónica. A nivel de instituciones educativas, se analizaron las trayectorias en básica y media en las dimensiones de aprendizajes y de vinculación. Además, se hizo un estudio de casos para identificar establecimientos que hayan logrado trayectorias de mejoramiento en ambas dimensiones, con equidad de género y valor agregado (en comparación con establecimientos de su mismo NSE), con el objetivo de identificar aquellos factores clave detrás de estas experiencias de resiliencia.

Algunas de las conclusiones del estudio

El promedio nacional de inasistencia crónica se duplicó, pasando de 5,5% en 2018 a 11,5% en 2022, con tendencias muy similares en todas las dependencias de los establecimientos, situación que se revierte muy gradualmente en 2023.

La tasa general de desvinculación del sistema regular de educación, la cual se había reducido entre 2006 y 2018, se acrecienta sostenidamente en 2022 y 2023, pasando de 0,3% en 2018 a casi 0,5% en 2023, alza que es más aguda en la educación pública.

A nivel de establecimientos, el 39% de instituciones en educación básica y 35% en educación media presenta deterioro tanto en los aprendizajes como en vinculación; y el 40% en una sola dimensión.

En cuanto a las experiencias resilientes, se encontró que éstas se explican más por innovaciones postpandemia que por altos desempeños previos y que las estrategias usadas por los establecimientos están basadas en 6 ejes clave:

  1. Adaptación rápida al contexto virtual, priorizando tanto el aprendizaje como la comunicación constante con estudiantes y familias, considerando el bienestar emocional como base del aprendizaje.
  2. Uso de recursos internos y externos y fortalecimiento de redes colaborativas para lograr enseñanza y apoyo socioemocional efectivos.
  3. Trabajo colaborativo entre docentes y equipos interprofesionales para responder de forma integral e individualizada a las necesidades de los estudiantes.
  4. Fortalecimiento del uso de datos para gestionar mejoras escolares con una mirada integral e individualizada.
  5. Compromiso con la equidad y la inclusión, eliminando barreras para estudiantes vulnerables y fortaleciendo los equipos PIE.
  6. Liderazgo distribuido y cuidadoso, con visión compartida, alta participación de la comunidad escolar y fortalecimiento institucional para enfrentar los desafíos del nuevo contexto.

Recomendaciones de políticas públicas

“El estudio permite entregar un diagnóstico y aprendizajes, así como identificar políticas públicas en un doble contexto del sistema educativo chileno: a nivel individual y de establecimientos educativos”, agrega Juan Pablo Valenzuela.

Otro hallazgo relevante es que el uso de datos, por parte de los establecimientos, debe ser enfocado en la identificación oportuna y temprana de estudiantes con bajo desempeño o con riesgos de interrupción de trayectorias, en miras de una intervención individualizada.

En ese sentido, los autores del estudio recomiendan continuar el monitoreo de las trayectorias del estudiantado, los establecimientos y los territorios, para identificar grupos críticos y grupos desde los cuales recoger aprendizajes para el sistema educativo, así como diferenciar estrategias de acompañamiento según las necesidades particulares de las escuelas.

El estudio fue presentado en el Seminario Trayectorias Educativas Postpandemia: aprendiendo de la resiliencia escolar el jueves 12 de junio en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso sede Santiago, que contó con la participación del director del Centro de Estudios del Ministerio de Educación, Sebastián Araneda; del secretario ejecutivo Agencia de Calidad de la Educación, Gino Cortez; la directora Centro Líderes Educativos, PUCV, Carmen MontecinosCarolina Vidal, directora del Liceo Luis Álava de la comuna de Florida, Región del Biobío; Alejandra Meyer, investigadora del Centro de Justicia Educacional de la PUC y miembro del Observatorio de Trayectorias Educativas; y de los autores del estudio Patricio Rodríguez, académico del IE e Investigador CIAE, Universidad de Chile; Francisco Meneses, investigador asistente del CIAE; María Eugenia Rojas, investigadora post doctorante de la PUCV y CIAE; y Juan Pablo Valenzuela.

El equipo que realizó el estudio estuvo integrado por Juan Pablo Valenzuela, Patricio Rodríguez, Francisco Meneses, Claudio Allende, Alexis Villanueva y Danilo Kuzmanic (del CIAE), Susana Claro (de la Escuela de Gobierno de la UC) y María Eugenia Rojas y Carmen Montecinos (CIAE y PUCV).

El 17% de los directores de escuelas básicas deja el sistema escolar ¿Qué está detrás de su salida?

En el debate sobre la mejora del sistema escolar, suele destacarse la relevancia del liderazgo directivo en la gestión y los resultados educativos. Sin embargo, una reciente publicación invita a cambiar el foco: Más allá de quién lidera las escuelas, ¿Cuánto tiempo se mantienen en sus cargos los directores y qué ocurre cuando deciden dejarlos?

El libro ¿Qué sabemos sobre los directores de escuela en Chile? Nuevas miradas sobre el liderazgo escolar -editado por Fundación Santillana Chile-entrega una radiografía actualizada sobre estos profesionales y revela una cifra preocupante: entre 2015 y 2022, el 17% de los directores de escuelas básicas abandonó completamente el sistema escolar, lo que implica una pérdida significativa de experiencia, liderazgo y continuidad en los proyectos educativos.

Durante ese mismo período, el 58% de los directores se mantuvo en su cargo, y el 32% tomó otros rumbos laborales, ya sea dentro del sistema educativo en funciones distintas o fuera de él. Esta movilidad plantea desafíos para la estabilidad de las comunidades escolares.

“La rotación de directores puede impactar negativamente en los procesos de mejora escolar. Cuando no hay continuidad en el liderazgo, se interrumpen los proyectos educativos, se debilita el vínculo con los equipos docentes y apoderados, y se genera incertidumbre en las comunidades escolares. Por ello, la retención de directores capacitados y comprometidos se vuelve clave para fortalecer los procesos educativos a largo plazo”, destaca Marcelo Contreras, gerente de Fundación Santillana Chile.

Por su parte, José Weinstein, editor del libro, destaca que, «la política pública debe cambiar las condiciones que llevan a que los directores se retiren. Así, por ejemplo, la ausencia de una carrera directiva implica que no existen incentivos de distinto tipo, materiales y simbólicos, para progresar en la trayectoria profesional. Hoy tenemos una posición plana que no distingue suficientemente entre directores noveles y expertos. Esta deficiencia debe ser subsanada».

Esta mirada se alinea con una creciente preocupación por el bienestar profesional de los líderes escolares, las condiciones en que ejercen sus funciones, y las razones estructurales o personales que los empujan a dejar sus cargos. Comprender estas trayectorias no solo permite diseñar mejores políticas de retención, sino también asegurar que cada escuela cuente con un liderazgo estable, sostenible y que pueda proyectarse en el tiempo.


Mirar el liderazgo escolar desde una perspectiva de permanencia es un paso necesario para avanzar hacia una educación de calidad y con sentido de comunidad. Conocer las razones detrás de la salida de los directores escolares puede ser tan importante como formar a quienes asumen este rol.

Lanzamiento en regiones: Valparaíso será sede de la conversación sobre liderazgo escolar

En el marco de la publicación, el libro ¿Qué sabemos sobre los directores de escuela en Chile? Nuevas miradas sobre el liderazgo escolar, será presentado en regiones con un evento abierto -previa inscripción- a la comunidad educativa y académica. La actividad se realizará el 10 de julio de 2025, en el Auditorio de la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile, ubicado en Av. Brasil 2950, Valparaíso.

El encuentro contará con la participación de destacados autores y especialistas en educación: José Weinstein, Gonzalo Muñoz, Claudia Cajas y Paulina Sáez, quienes profundizarán en los hallazgos del estudio, los desafíos actuales del liderazgo escolar y las implicancias para las políticas públicas.

Esta es una instancia clave para reflexionar colectivamente sobre el valor de la dirección escolar y cómo fortalecerla.

Inscríbete en este link: https://nosmuevecompartir.cl/que-sabemos-del-liderazgo-educativo-hoy/

Un invierno con libros: Cómo aprovechar las vacaciones para fomentar la lectura en familia

Miles de estudiantes están disfrutando de las vacaciones de invierno y, con ellas, se presenta una excelente oportunidad para desconectarse del ritmo escolar y reconectarse con el placer de leer. A partir del 23 de junio, miles de estudiantes en Chile iniciaron su receso de mitad de año, y para muchos padres surge la pregunta: ¿Cómo aprovechar este tiempo de descanso de manera enriquecedora?

Desde los sellos de literatura infantil y juvenil de Santillana Chile invitan a transformar las vacaciones en un espacio lúdico y afectivo, donde la lectura sea protagonista. Leer en familia, visitar ferias del libro y explorar nuevas realidades a través de diversas historias pueden ser actividades tan entretenidas como significativas para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.

“Las vacaciones son una buena oportunidad para generar asociaciones positivas con la lectura y fortalecer este hábito de manera voluntaria. Es importante darle al niño o niña la oportunidad de elegir un libro de manera libre -sin importar el género o el formato-, de leer a su propio ritmo -sin prisa y sin evaluaciones-, y de acompañarlos en la lectura como una forma de disfrute en común”, señala Sofía Montenegro, editora de Loqueleo y Norma Chile.

Consejos para fomentar la lectura durante las vacaciones:

  • Elijan juntos qué leer: Visiten bibliotecas, librerías o ferias del libro y permitan que los niños escojan libros según sus intereses. Esto aumenta la motivación y la conexión con la lectura.
  • Lean en voz alta: Compartir la lectura en voz alta, incluso con niños que ya saben leer, genera vínculos y permite conversar sobre lo leído.
  • Creen un rincón de lectura: Un espacio cómodo y atractivo en casa, con cojines, buena luz y libros a la vista, puede invitar naturalmente a leer.
  • Incorporen juegos y manualidades: Después de leer un cuento, pueden dibujar a los personajes, crear finales alternativos o representar la historia como obra de teatro.
  • Den el ejemplo: Cuando los adultos leen por gusto, transmiten que la lectura es una actividad placentera y valiosa.

Santillana presente en panoramas invernales y ferias del libro

Para quienes buscan panoramas culturales en familia durante el invierno, los sellos Loqueleo y Norma participarán en distintas ferias del libro en regiones y en Santiago, con stands que incluirán títulos para todas las edades, recomendaciones para cada tipo de lector y muchas actividades.

Taller de insectos con Cristóbal Sprätz, autor de “Una clase de bichos” (sábado 28 de junio /12 hrs. En BILIJ (Ventura Lavalle 470, Santiago).

Feria del Libro infantil y juvenil de Ñuñoa 2025 (2 al 6 de julio en Plaza Ñuñoa Norte).

·       Jueves 3 a las 12:00 / Presentación «Una clase de bichos» con Cristóbal Sprätz.

·       Viernes 4 a las 12:00 / Taller de tira cómica con Kote Carvajal y Jade González, autores de «Príncipe Yu. La búsqueda del Sol Azul».

·       Viernes 4 a las 15:00 / Presentación «Olor a tierra» con Roberto Fuentes.

·       Viernes 4 a las 17:30 / Presentación «Falco» con Pato Pimienta.

·       Sábado 5 a las 14:00 / Lectura en Kamishibai de «¿Qué pasó con don Recreo?» con Paulina Jara Straussmann.

·       Domingo 6 a las 18:00 / Presentación de «Matilde, la niña invisible» con Mauricio Paredes.

Festival de Invierno lector de Maipú 2025 (viernes 4 y sábado 5 de julio en Explanada Plaza Maipú).

·       Viernes 4 a las 16:30 Presentación de «Príncipe Yu. La búsqueda del Sol Azul» con Kote Carvajal y Jade González.

·       Sábado 5 a las 11:30 Lectura en Kamishibai de «¿Qué pasó con don Recreo?» con Paulina Jara Straussmann.

·       Sábado 5 a las 13:00 Presentación «Olor a tierra» con Roberto Fuentes.

Estas ferias no solo ofrecen un espacio para conocer nuevos libros, sino que también permiten disfrutar de cuentacuentos, talleres y actividades gratuitas que promueven la lectura como una experiencia social y divertida.

Por otra parte, para quienes quieren aprovechar este periodo para incentivar nuevas lecturas, en Tienda Santillana cuentan con muchos títulos con hasta 40% de descuento.

Especialista explica auge del «Quiet Ambition»: crecer sin escalar, destacar sin competir

En un mundo laboral marcado por la visibilidad, la productividad y la competencia constante, comienza a emerger una nueva forma de vivir la ambición: sin gritarla, sin exhibicionismo, pero con una profunda orientación al propósito y la excelencia. Es el llamado Quiet Ambition o “ambición silenciosa”, un concepto que se aleja del ascenso jerárquico y los reconocimientos públicos, y que pone el foco en el crecimiento personal, la calidad del trabajo y el equilibrio con la vida personal.

Sergio Valenzuela Bilbao, director académico del Diplomado en Gestión Estratégica de Recursos Humanos y Relaciones Laborales de FEN U. de Chile – Unegocios, y presidente del Círculo de Ejecutivos de RRHH CERH Chile, aclara que esta tendencia no representa una falta de compromiso, sino una forma más madura, consciente y sostenible de entender el éxito laboral: “La ambición silenciosa se relaciona con hacer bien el trabajo, con excelencia y mejora continua, pero sin buscar necesariamente el aplauso o el ascenso. Es una respuesta al desgaste emocional que genera la lógica de competencia permanente y una manera de proteger la salud mental en ambientes exigentes”.

Un fenómeno impulsado por nuevas generaciones

El auge de esta forma de trabajar responde a diversos factores culturales y sociales. Según el especialista, los jóvenes profesionales han crecido en un contexto donde la información es abundante, la flexibilidad laboral se ha expandido y la salud mental ha adquirido una importancia ineludible. “Esta generación busca caminos que estén alineados con su autenticidad. No quieren sacrificar su bienestar emocional por cumplir con una idea impuesta de éxito. Buscan un propósito personal que conecte con el de la organización en la que trabajan”, comenta.

Este nuevo paradigma rompe con la lógica tradicional del trabajo como una carrera lineal hacia la cima. Hoy, los profesionales priorizan la calidad de vida, la autonomía y un ritmo propio. En ese sentido, el Quiet Ambition puede ser visto como una resistencia silenciosa frente a estructuras laborales rígidas, competitivas o alienantes.

Nuevos desafíos para las organizaciones

El auge de esta tendencia representa un reto importante para las empresas, especialmente en áreas como la detección de talento, la planificación de sucesión y el diseño de trayectorias profesionales. “Los talentos con ambición silenciosa no siempre se ven. No buscan destacar ni competir, por lo tanto, las herramientas tradicionales para detectar alto potencial ya no bastan”, afirma Valenzuela.

Para él, las organizaciones deben revisar sus estructuras y apostar por liderazgos más personalizados: “Es clave que los líderes conozcan a sus equipos en profundidad. Que sepan cómo se expresa la ambición en cada persona y den espacio para distintas formas de crecer. Por ejemplo, a través de mentoring, liderazgos en proyectos o reconocimiento de logros que no siempre son públicos, pero sí valiosos”.

Prácticas para cultivar la ambición silenciosa

En esta misma línea, también propone una serie de prácticas organizacionales que permiten integrar esta tendencia sin desvalorizarla. Entre ellas destacan:

  • Reconocer públicamente los logros, aunque hayan sido alcanzados en silencio o sin búsqueda de protagonismo.
  • Fomentar programas de mentoring, conectando a jóvenes profesionales con referentes que validen esta nueva forma de ambicionar.
  • Crear grupos de trabajo transversales, donde se promueva el diálogo, el apoyo mutuo y el intercambio de experiencias.
  • Disponer de espacios de formación continua, tanto físicos como virtuales, que permitan el desarrollo profesional a ritmo propio.
  • Impulsar culturas inclusivas y diversas, donde cada persona sienta que su forma de aportar es valorada.

De tendencia a ventaja competitiva

Lejos de representar una amenaza para la productividad, el Quiet Ambition puede convertirse en una ventaja competitiva para las empresas que sepan adaptarse. Para Valenzuela, el liderazgo es la clave: “Un buen líder no debe ver esta tendencia como un problema. Al contrario, es una oportunidad para aumentar la eficiencia y construir culturas más sostenibles”.

En un entorno laboral donde la presión y la hiperconectividad son lo usual, la ambición silenciosa puede ser el camino hacia entornos más saludables, colaborativos y humanos.

“El éxito ya no depende solo del cargo que se ostenta, sino del valor que se aporta en coherencia con el propio propósito. Esa es la nueva forma de ambicionar, y quienes la entiendan a tiempo podrán hacer la diferencia entre una empresa que evoluciona y una que se queda atrás”, concluye. 

Una nueva mirada para formar a quienes forman: La urgencia de fortalecer la carrera docente en Chile

En los últimos años, la educación chilena ha enfrentado un problema silencioso, pero profundamente estructural: la sostenida caída en la matrícula de las carreras de pedagogía. Según datos del Centro de Estudios Mineduc, entre 2018 y 2022, el número de estudiantes de primer año en estos programas disminuyó más de un 43 %. Si esta tendencia continúa, al año 2030 podríamos enfrentar un déficit superior a los 33.000 docentes. No se trata solo de números: detrás de esta cifra está el riesgo de dejar a miles de estudiantes sin acceso a una educación de calidad, especialmente en sectores más vulnerables y en disciplinas críticas.

El proyecto que modifica la Ley N° 20.129, que regula nuevas exigencias para la admisión en las carreras de pedagogía, fue ingresado por el Ejecutivo en marzo al Congreso – y se encuentra en actual discusión- forma parte del Plan Nacional Docente del Ministerio de Educación. Su objetivo es actualizar los criterios de acceso a la formación inicial docente mediante un mecanismo más técnico, flexible y basado en evidencia. En la práctica, propone que sea el Comité Técnico de Acceso al Subsistema Universitario, con insumos del Ministerio de Educación y la opinión técnica del Consejo Nacional de Educación, quien defina periódicamente los requisitos más pertinentes para ingresar a estas carreras.

Esta iniciativa reconoce una tensión importante: cómo asegurar estándares de calidad sin limitar el ingreso de estudiantes con vocación, especialmente en un contexto donde se necesitan más profesionales en las aulas. El proyecto busca compatibilizar ambos objetivos mediante un sistema de actualización de requisitos que considere datos sobre matrícula, avance curricular y desempeño de los programas. Asimismo, mantiene mecanismos de ingreso especial —como PACE o los programas de atracción de talento— y permite que las instituciones puedan fundamentar el ingreso de estudiantes que no cumplan los requisitos generales, resguardando siempre la calidad de la formación.

Más allá del contenido técnico de la reforma, esta discusión esencial vuelve a poner al profesorado en el centro del debate educativo. En cualquier sociedad, la docencia es un pilar estratégico; la calidad del sistema educativo está íntimamente ligada a la calidad de quienes enseñan. Por lo mismo, mejorar las condiciones de acceso, formación, acompañamiento y desarrollo profesional de los docentes es una de las inversiones más decisivas que puede hacer un país.

En ese sentido, esta reforma puede leerse como parte de un esfuerzo mayor por revalorizar la carrera docente. Ya no basta con exigir altos estándares: también se requiere construir trayectorias atractivas, ofrecer apoyo efectivo desde el inicio y asegurar condiciones laborales que permitan ejercer la profesión con dignidad y proyección.

Desde Fundación Santillana hemos asumido el compromiso de contribuir activamente a la superación de las desigualdades educativas. Este es uno de nuestros principios esenciales, porque estamos convencidos de que la educación es el único camino posible hacia un futuro más justo, democrático y sostenible. Nuestra Fundación trabaja para fomentar el desarrollo intelectual, social y emocional de niños y jóvenes, promoviendo una educación de calidad que empodere a los docentes, apoye a los equipos directivos, convoque a las familias y fortalezca los sistemas escolares en su conjunto. Porque mejorar la educación es una tarea compartida. La educación nos une.

El proyecto actualmente en discusión en la Comisión de Educación de la Cámara de Diputadas y Diputados representa una oportunidad para avanzar en esa dirección. Aún quedan muchas preguntas por responder y mecanismos por perfeccionar, pero lo esencial es no perder de vista el propósito: Asegurar que todas y todos los estudiantes de Chile puedan contar con docentes preparados, motivados y valorados. Esa es, sin duda, una de las claves para construir el país que soñamos.

Vacaciones de invierno y crianza  consciente: herramientas para un hogar sin estrés  

Con la llegada de las vacaciones de invierno, muchos hogares se preparan para semanas en que niñas y niños estarán más tiempo en casa. Sin embargo,  para algunas familias, esto  puede traducirse en desorden, conflictos y agotamiento. Pero no tiene por qué ser así: estos días también pueden ser una oportunidad para fortalecer los vínculos, fomentar la autonomía y construir un ambiente familiar más tranquilo. Desde la mirada Montessori, esto no solo es posible, sino natural.

“El enfoque Montessori se basa en el respeto profundo por el niño, su ritmo y su capacidad de aprendizaje natural, lo cual transforma profundamente la dinámica familiar. En vez de imponer, se acompaña. En vez de controlar, se observa”, explica Paulina Bobadilla, Directora de Casa de los Niños del Colegio Epullay, con 30 años de trayectoria, y uno de los más prestigiosos en el aprendizaje basado en la filosofía Montessori.

Este cambio de mirada que no  sólo puede ser aplicada durante  vacaciones sino durante todo  el  año, permite que la crianza no se base en la reactividad, sino en la conexión. En momentos cotidianos de alto estrés —como las mañanas agitadas, las comidas o la hora de dormir— la crianza consciente basada en Montessori propone herramientas simples pero transformadoras:

  • Rutinas claras y predecibles, que dan seguridad al niño y evitan conflictos innecesarios.
     
  • Fomento de la autonomía, permitiendo que participe activamente en actividades como vestirse, ordenar o servirse, lo que reduce la frustración.
     
  • Validación emocional, ayudando al niño a autorregularse desde el acompañamiento, en lugar del castigo o el apuro.
     
  • Ambientes físicos cuidados, sin sobreestimulación, con orden y accesibilidad, lo que impacta directamente en su comportamiento.
     

“Cuando el hogar se convierte en un espacio pensado para el niño, con respeto, límites claros y libertad guiada, las tensiones bajan y la convivencia se vuelve más armónica para todos”, asegura Bobadilla.

Montessori en casa: simple, accesible y efectivo

Una de las creencias comunes sobre este enfoque es que requiere grandes inversiones o transformaciones complejas. Pero la realidad es que Montessori puede aplicarse con pequeñas adaptaciones al entorno:

  • Muebles a la altura del niño: mesitas, sillas livianas, percheros bajos o camas tipo piso.
     
  • Una torre de aprendizaje (o banco seguro): para facilitar su participación en la cocina o el baño.
     
  • Juguetes simples y de materiales nobles, como madera o tela, que no hagan todo por el niño.
     
  • Estanterías abiertas y ordenadas, en lugar de cajas cerradas.
     
  • Elementos cotidianos accesibles: su propia jarra de agua, una canasta con ropa, utensilios reales pero seguros.
     

“La clave está en permitir que el niño haga por sí mismo, dentro de un entorno que lo invite a explorar y participar. Esto reduce la frustración tanto del niño como del adulto, y facilita rutinas más fluidas”, dice la educadora.

No se trata de hacerlo perfecto, sino con intención

Para muchas madres y padres, la idea de cambiar su forma de criar puede parecer abrumadora. Pero la buena noticia, según Bobadilla, es que no se necesitan grandes recursos ni tiempo para comenzar.

“Lo esencial es un cambio interno, de mirada. Por ejemplo, tomarse unos minutos al día para observar al hijo sin intervenir: ¿Qué le interesa? ¿Qué puede hacer solo? Esa observación es el primer paso hacia el respeto profundo”, explica.

Algunos consejos prácticos para empezar:

  • Hacer pequeños ajustes: bajar una canasta con calcetines, permitir que se sirva agua solo.
     
  • Reducir el ritmo, aunque sea en un momento del día.
     
  • Validar emociones: “Veo que estás frustrado. Estoy aquí contigo.”
     
  • Entender que Montessori no es para padres perfectos, sino para quienes quieren criar con conciencia.
     

“Pequeños gestos diarios, sostenidos en el tiempo, construyen un hogar más respetuoso, tranquilo y feliz”, concluye Bobadilla.

En estas vacaciones de invierno, más que entretención sin pausa o rutinas rígidas, la propuesta es simple: mirar al niño con nuevos ojos, y transformar el hogar en un espacio de calma, autonomía y conexión.