Panoramia – Feria, Portal y Comunidad Educacional

OPINIÓN | Breve reflexión para el nuevo estudiante de la educación superior

Por: Javier Osorio O., exvicepresidente Interno Federación de Estudiantes USS, sede Santiago. Egresado de Derecho UAH. El Rancaguino.cl.

Este año, para muchos inicia un nuevo ciclo en sus vidas, lleno de cambios y cosas por descubrir, al ingresar a la educación superior. Independientemente de si es un Centro de Formación Técnica, Instituto Profesional o Universidad, todos poseen 2 grandes similitudes: (I) Compañeros de diferentes realidades de vida; y (II) Profesores que muchas veces no son lo esperado.

La educación superior representa una universalidad de sujetos que pueden provenir desde sectores acaudalados y privilegiados, hasta otros donde las oportunidades son cada vez más escasas y, por ende, lucharon el doble para pisar esa sala de clases. Aquellas variopintas realidades saca un poco de la burbuja que otorgaba el establecimiento educacional donde se cursó la enseñanza media, permitiendo, en cierto punto, conocer la sociedad en su conjunto, sumado a abrir espacios para conocer personas que, hasta ese instante, eran perfectos desconocidos, pero que luego se transformarán en amigos que, en muchas ocasiones, pasan a ser verdaderos hermanos de otra madre, así como también puede aparecer el amor, naciendo relaciones estables y duraderas y, porqué no, llegando esa compañera o compañero de vida tan anhelado.

Un aspecto no tan amigable, son ciertos malentendidos, horas de estudio extenuantes y, lo que es peor aún, algunos docentes con dejos de superioridad, déspotas, intransigentes, inhumanos, burlescos, carentes de imparcialidad y autoritarios que, irónicamente, critican al autoritarismo, pero aman ejercerlo. Resulta tristemente normal encontrar a profesores de este tipo, que buscan pisotear a un estudiante por no saber una respuesta de algo que recién está conociendo, versus él que lleva más de 10 años dedicándose única y exclusivamente a ese tema, así como también encontramos a otros capaces de modificar su trato conforme a si alguien está mejor o peor vestido o si le causa simpatía o antipatía, viéndose incluso alterada una calificación -más aún si es oral- por tal causal.

Docentes como los mencionados son capaces de producir que hasta el más aventajado dude de sí mismo, pues buscan llevar a sus estudiantes al límite, derrumbarlos y sacarlos del camino, independientemente de lo que dicho alumno esté pasando en su vida fuera de la universidad, porque derechamente no les importa. Frente a semejante tipo de profesores -y personas- es imperioso no dejarse marchitar por nada ni nadie, ya que quien recuerda su valor, el por qué y para qué hace algo, cree en sí mismo, se levanta tras cada caída y conserva la calma constantemente, está destinado al éxito en la educación superior y la vida misma.

Deja un comentario