Panoramia – Feria, Portal y Comunidad Educacional

Estudiantes de sede República obtuvieron 3er lugar en las Olimpiadas Motortec 2025  

En su primera participación en el evento, estudiantes de las carreras Técnico e Ingeniería en Mecánica Automotriz y Autotrónica lograron subirse al podio tras una competencia en la que pudieron demostrar sus habilidades mecánicas

Durante tres jornadas, los estudiantes de las carreras de Técnico e Ingeniería en Mecánica Automotriz y Autotrónica de IPCHILE Sede República participaron en la IV versión de las Olimpiadas Motortec 2025. En cada una de sus pruebas los estudiantes pusieron en práctica conceptos adquiridos en asignaturas como Seguridad y Confort; Diagnóstico Automotriz; Sistemas Multiplexados; Sistemas Eléctricos del Automóvil; Sistema de Propulsión Alternativa y Electromovilidad, entre otros.

Participar por primera vez en esta competencia fue un desafío tanto para estudiantes como sus docentes. El Jefe de las carreras Técnico e Ingeniería en Mecánica Automotriz y Autotrónica, Sergio Zúñiga Rodríguez, evaluó positivamente el proceso. “Las olimpiadas fueron enriquecedoras. Este resultado refleja el trabajo hecho por los docentes que entregan herramientas para que nuestros estudiantes enfrenten el mundo laboral con las competencias que requiere el rubro automotriz”, comentó.

Experiencias y aprendizajes que impulsan

La preparación requirió de jornadas de capacitación y aplicación de conocimientos prácticos, tal como lo destacó el docente de ambas carreras, Paulo Ramírez Pardo. “Esta instancia les permite a los estudiantes demostrarse a sí mismos que pueden rendir en ambientes bajo presión, aplicar lo aprendido en clases y trabajar en equipo que es fundamental para el logro de objetivos y socializar su pasión por la mecánica”.

Por su parte, la estudiante de segundo año de Técnico en Mecánica Automotriz y Autotrónica, Vicky Gálvez Martínez, compartió su visión de la competencia. “Fue una muy buena oportunidad, nos ayudó a conocernos, sacar nuestro potencial y complementarlo con trabajo en equipo. Además, gracias al apoyo de los profesores, todo se hace más ameno”.

En tanto, el estudiante de cuarto año de Ingeniería en Mecánica Automotriz y Autotrónica, Fernando Morales Rioseco, señaló que, “ojalá que se repita para más alumnos del Instituto, porque es muy valioso tener estas instancias donde podemos poner en práctica lo aprendido”.

El evento convocó a estudiantes de instituciones técnicas y profesionales, entre las cuales están IPCHILE, Duoc UC, AIEP, INACAP, el Colegio Técnico Profesional Vicente Valdés, el Liceo Politécnico Andes y la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), entre otros.

La participación de IPCHILE en las Olimpiadas Motortec 2025 marca un hito para la carrera de Mecánica Automotriz y Autotrónica de la Sede República. Este logro refleja el compromiso institucional con la formación de calidad, e impulsa a estudiantes y docentes a proyectarse hacia futuros desafíos.

Sistema de Admisión Escolar 2026 (SAE): Ya comenzó el registro anticipado de apoderados

El Ministerio de Educación informa que ya se encuentra disponible el proceso de registro anticipado de apoderados que requieran participar en el Sistema de Admisión Escolar 2026 (SAE), la plataforma para postular a establecimientos municipales, de Servicios Locales de Educación Pública, de administración delegada o particulares subvencionados.

Este año la postulación del SAE para el año escolar 2026 comenzará el 5 de agosto, pero ya está disponible el registro anticipado, que permite a las familias conocer la plataforma, crear usuarios, recuperar contraseñas, revisar que el curso al que postulará sea el correcto, e informarse en profundidad de los establecimientos de su interés para el año escolar 2026. El registro anticipado se realiza en www.sistemadeadmisionescolar.cl, en el botón “Regístrate aquí”.

Por otra parte, en el sitio web de Ayuda Mineduc (https://www.ayudamineduc.cl) las y los apoderados pueden realizar en línea los trámites que se requieran para hacer la postulación, como vincular a un niño o niña como su estudiante en caso de que este no sea su hijo o hija, u obtener el Identificador Provisorio del Estudiante (IPE) y el Identificador Provisorio del Apoderado (IPA), en caso de que sean extranjeros. Igualmente, pueden solicitar cambios del curso al que postulan.

El período principal de postulación a colegios se realizará entre el 5 de agosto, a partir de las 9:00 horas, hasta el 28 de agosto, a las 14:00 horas. Los resultados se conocerán entre el 15 y el 21 de octubre, y las familias tendrán que responder aceptando el resultado, o aceptándolo y activando la lista de espera, o rechazándolo. Luego habrá un período complementario de postulación, entre el 12 y 19 de noviembre.

El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, recomienda a las y los apoderados aprovechar estos días previos a la postulación para “estudiar las diversas opciones de proyectos educativos y saber cuáles son los que más se ajustan a los intereses de su familia. Para ello, el SAE cuenta con una vitrina de escuelas y liceos, que les permite informarse y elegir la educación que quieren para sus hijos e hijas”.

La vitrina de establecimientos está disponible en https://admision.mineduc.cl/vitrina-vue/, y en ella las familias pueden revisar la cantidad de vacantes que cada establecimiento ofrecerá este año, los indicadores de desempeño académico de la Agencia de Calidad de la Educación, las características de infraestructura, las actividades extraprogramáticas, los apoyos académicos y la ubicación geográfica, entre otros.

Además, más de 500 establecimientos tienen sus puertas abiertas hasta el 4 de agosto para que las familias puedan conocerlos presencialmente y así postulen con más información. En el mismo sitio www.sistemadeadmisionescolar.cl, en el menú “Encuentro en el Colegio”, se puede ver los horarios de visita.

SAE: Ajuste protocolo de acuerdo con el Congreso

Al momento de ordenar las listas de postulantes para asignar las vacantes disponibles, y en consideración a los criterios de prioridad, el Sistema de Admisión Escolar aplicaba un mecanismo de ordenamiento de listas aleatorio, que permite garantizar un acceso igualitario a la educación para todos los y las estudiantes, acorde a la Ley General de Educación, la Ley de Inclusión Escolar y la Ley de Subvenciones. Para el proceso de admisión 2025, el orden de las listas aleatorias se utilizó para cerca del 14% de los cursos que tuvieron postulaciones.

En la discusión de la Ley de Presupuestos 2025, se estableció que, para la postulación del SAE 2026, y solo por este año, no se implementará lo relativo a la aplicación de un procedimiento aleatorio, el que debería ser reemplazado en aquellos establecimientos con más postulaciones que vacantes.

Cumpliendo con lo comprometido con el Congreso Nacional, por este año el Mineduc reemplazará el procedimiento vigente por un mecanismo no aleatorio, el que asigna un orden fijo a cada postulante en función del RUN o IPE y el RBD de los establecimientos a los que postula, que es replicable y sin intervención del azar (aleatorio). En Chile este algoritmo se utiliza para garantizar la transparencia y protección de datos complejos, como por ejemplo las firmas electrónicas.

“El Sistema de Admisión Escolar ha operado históricamente mediante un algoritmo de asignación diferida. Hasta el año pasado, en situaciones de sobredemanda y empate entre postulantes, la definición del cupo se resolvía a través de un procedimiento que consideraba un componente aleatorio. A partir del proceso de admisión 2026, este componente fue reemplazado por una función no aleatoria, que mantiene intactos los principios de la Ley de Inclusión y cumple con lo comprometido con el Congreso en el Protocolo de Acuerdo de la Ley de Presupuestos 2025”, explicó la subsecretaria de Educación, Alejandra Arratia.

En esa línea, precisó que “este ajuste no implica una reforma estructural del sistema, sino que responde al objetivo de cumplir con dicho acuerdo. De forma complementaria, se ingresó un proyecto de ley que actualmente se encuentra en tramitación, basado en las recomendaciones de la Mesa Técnica del Sistema de Admisión Escolar, orientadas a optimizar y perfeccionar su operación”.

Este mecanismo alternativo fue desarrollado por académicos de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, y del Instituto de Economía y la Escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y tomado de razón por la Contraloría General de la República a través del Decreto 70 del Mineduc, del 23 de mayo de 2025, y publicado en el Diario Oficial el 24 de julio de 2025.

De esta forma, el algoritmo mantiene los criterios de prioridad legalmente establecidos (hermanos, estudiantes prioritarios, hijos de funcionarios y exalumnos) y, en aquellos casos en que es necesario, asegura también la objetividad y trazabilidad en el desempate de los cupos, evita discriminaciones, y garantiza la equidad en el acceso a la educación.

Este mecanismo, al igual que el anterior, respeta el orden de preferencias al momento de postular, por lo que es muy importante priorizar sus opciones. Las recomendaciones para postular son:

  • Aquellos estudiantes que no tienen continuidad en el colegio actual, o que están ingresando al sistema educativo, debiesen elegir al menos seis colegios para postular, pues ello aumenta las probabilidades de asignación entre preferencias.
  • Aquellos estudiantes que quieren cambiarse de colegio, pero que podrían continuar en su establecimiento actual, deben postular sólo a colegios que prefieren por sobre el que se encuentran actualmente, pues en caso de obtener asignación en el nuevo colegio de preferencia, se liberará su cupo en el colegio de origen para otro estudiante que lo necesite.

El ministro Nicolás Cataldo pide a las familias “mantener la confianza en el Sistema de Admisión Escolar, porque este mecanismo alternativo asegura la trazabilidad de las postulaciones, la objetividad en el desempate y la equidad en el acceso a los colegios, tal como ha ocurrido siempre. La postulación seguirá siendo centralizada, digital y gratuita, respetando los principios de la ley y cumpliendo a la vez con lo mandatado por el Congreso”.

5 años de crecimiento sostenido: matrícula en Educación Superior creció un 5% respecto al 2024

Este 11 de julio, el Servicio de Información de Educación Superior (SIES) de la Subsecretaría de Educación Superior publicó el informe “Matrícula en Educación Superior en Chile”, correspondiente al 2025 que reúne los principales datos sobre matrículas en el sistema de educación superior.

Durante el 2025 la matrícula total en educación superior, que considera programas de pregrado, postgrado y postítulo, creció un 5% respecto al año anterior con 1.455.639 matrículas. Esta alza se explica por la expansión de la matrícula de pregrado en un 3,9% (49.733 estudiantes más que en 2024), seguida por programas de postítulo con un 30,4% (17.172 estudiantes adicionales) y, en menor medida, por el aumento de la matrícula de posgrado con un 5,1% (2.635 estudiantes adicionales).

Los programas de pregrado concentran el 91,2% de la matrícula total, mientras que posgrado representa el 3,8% y postítulo el 5,1%. A su vez, las universidades cuentan con más matrículas que las otras instituciones, con un 59% de la matrícula total. Luego se encuentran los IP con 30,5% y los CFT con 10,5%.

Al desagregar los datos según sexo se observa que hay más mujeres en el sistema de educación superior, con un 53,3% (775.623 matrículas). Esta cifra reporta un aumento de un 5% respecto al 2024. Por su parte, los hombres representan el 46,7% (679.989), registrando un alza de un 5,1% en relación con el año anterior. Al mismo tiempo, se registran 27 estudiantes que se identificaron como no binario o indefinido.

Las personas que pertenecen a los pueblos originarios (PPOO) es de 173.735 matrículas (11,9%) en los distintos niveles de la educación superior. El pueblo mapuche concentra 130.228 matrículas, seguido del pueblo diaguita con 17.257 y aymara con 16.449 matrículas. Al comparar con el año anterior, la matrícula total de PPOO aumentó 6,8%, y 23,2% si se compara con el año 2021.
Respecto a las personas con discapacidad en educación superior, se registran 16.953 matrículas (1,16%). Comparando con 2024, se percibe un aumento de un 10,3% y de un 25,8% considerando el año 2021.

El subsecretario de Educación Superior señaló que: “Las cifras de matrícula 2025 reflejan el fortalecimiento sostenido de nuestro sistema de educación superior. Este avance es expresión concreta del compromiso del gobierno con la consolidación de una educación pública de calidad y vinculada al desarrollo territorial. Destacamos especialmente el aumento del 22,8% en la matrícula de los CFT Estatales y la incorporación creciente de estudiantes pertenecientes a pueblos originarios, personas con discapacidad y en modalidades a distancia, lo que reafirma nuestra convicción de que la educación superior debe ser un espacio de encuentro de la diversidad, que reconozca las trayectorias de vida de cada estudiante. Seguiremos trabajando para que las personas, sin importar su origen o condición, puedan acceder, permanecer y egresar de la educación superior, creemos que esto es fundamental para el desarrollo humano, productivo y sostenible de nuestro país.”

El escenario en pregrado

La matrícula total de pregrado 2025 suma 1.327.344 matrículas, lo que representa un incremento de 3,9% respecto al año anterior (casi 50 mil estudiantes adicionales), y de 10,2% si se consideran los últimos cinco años. Este aumento se observa en los tres tipos de institución: en universidades el alza es de 3,7% (casi 26 mil estudiantes adicionales respecto del año anterior), en IP el aumento es de 3,9% (16.652 estudiantes) y en CFT de 4,9% (7.140 estudiantes).

Sobre la distribución de género, las mujeres representan el 53,1%, subiendo 3,8% respecto del año anterior, mientras los hombres el 46,9%, con un alza de 4. Se identifican 20 estudiantes como no binarios o indefinidos.

En relación de la edad de quienes están matriculados/as en pregrado, se advierte que la mayoría de las y los estudiantes en este nivel de formación tiene entre 20 y 24 años (46,8%). En el caso del rango que considera a personas que tienen entre 15 y 19 años, se observa una variación positiva de 4,6%. Ambos rangos explican alrededor del 54% del incremento de matrícula total de pregrado. Por otro lado, al considerar los rangos de mayor edad (de 35 años en adelante), se observa un incremento, representando en 2025 el 13,5% de la matrícula total de pregrado.

Al igual que en años anteriores, la matrícula total de pregrado 2025 se concentra mayoritariamente en las universidades (55,1%), seguido de los IP (33,4%) y CFT (11,5%). Cabe considerar que el alza de la matrícula de pregrado 2025, respecto de 2024, confirma la recuperación que se observó desde 2021, luego de la importante baja en 2020 por la pandemia de Covid-19.

En el caso de las universidades, la matrícula de pregrado es la más alta en este tipo de institución desde que existen registros, creciendo un 3,7% respecto del año 2024 (731.981 matrículas). El mayor aumento se da en las universidades privadas, con un alza de 4,9%. Le siguen las universidades estatales (2,8%) y las universidades privadas del Consejo de Rectores (Cruch) con 2,6%.

En cuanto a las universidades estatales, la matrícula total de pregrado es de 196.224, cifra que corresponde a la más alta alcanzada desde que existen registros. Asimismo, en los CFT se observa un aumento anual de 4,9% en la matrícula total de pregrado, llegando a 152.439 matrículas, cifra que también es la más alta desde la existencia de registros.

En el caso de los IP, la matrícula total de pregrado creció 3,9% respecto del año anterior, lo que los sitúa en su mayor matrícula histórica, llegando a 442.924 estudiantes (16.652 matrículas más que el año anterior). Si se consideran los últimos cinco años, la matrícula total de este tipo de institución creció 17%.

Es importante advertir que el incremento de matrícula en IP se da fundamentalmente en los programas a distancia con un alza de 14,9% respecto de 2024. Considerando el periodo 2021 – 2025 la matrícula a distancia en IP aumentó 111,9% (71.571 estudiantes adicionales), y en 2024, por primera vez, la matrícula de este tipo de programas en estas instituciones superó a la de carreras vespertinas.
REVISA AQUÍ EL INFORME COMPLETO

Universidad de Chile e INACAP sellan inédita alianza para la educación superior

Por primera vez en Chile, dos destacadas instituciones reconocidas por su trayectoria en diferentes ámbitos de la educación superior –una universidad tradicional y un Instituto Técnico-Profesional– firman un convenio de colaboración que permitirá construir un puente real en la formación educativa. Se trata de una alianza entre INACAP y la Universidad de Chile. Tras casi dos años de trabajo conjunto, este acuerdo establece un marco de colaboración, con foco en brindar oportunidades a los estudiantes, fomentar la articulación académica y potenciar el desarrollo del país.

El acuerdo contempla tres ejes principales: articulación bidireccional de pregrado, permitiendo que estudiantes de ambas instituciones puedan tomar cursos electivos o prácticos en la otra; una nueva beca de magíster para egresados del Instituto Profesional INACAP que deseen continuar estudios de postgrado en la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile; y el impulso de proyectos conjuntos de innovación, investigación y emprendimiento con impacto social y territorial.

“Esta es una alianza por el fortalecimiento de la educación superior del país”, afirmó la Rectora de la U. de Chile, Rosa Devés. “Estamos haciendo algo grande, que se centra en los y las estudiantes, en ampliar sus posibilidades, en abrirles un mundo distinto, porque somos instituciones diferentes y, en ese sentido, complementarias. A veces existe la idea de que hay un tránsito vertical o un ascenso desde la educación técnica hacia la educación universitaria: esto rompe con esa idea, porque es bidireccional. Cada uno de los dos mundos tiene algo que entregar que complementa el aprendizaje y la formación de nuestras y nuestros estudiantes. Eso tiene un contenido político profundo muy importante”, apuntó.

“Este convenio marca un hito para la educación superior chilena. Rompe esquemas, porque une dos mundos que por años caminaron en paralelo: el técnico-profesional y el universitario. Hoy, desde INACAP y junto a la Universidad de Chile, estamos construyendo un sistema más articulado y consciente de su responsabilidad con la generación de movilidad social y aporte al desarrollo del país. Estamos convencidos de que el talento y el mérito deben tener caminos abiertos, sin importar el punto de partida. Gracias a esta alianza, nuestros estudiantes y titulados podrán acceder a una formación más diversa, a nuevas oportunidades de desarrollo y a un reconocimiento concreto de sus trayectorias”, señaló Lucas Palacios, rector de INACAP.

Una alianza en curso

La alianza ya comenzó a hacerse realidad durante el primer semestre de 2025, cuando ocho estudiantes de INACAP cursaron asignaturas de Formación General dictadas por la Universidad de Chile, las cuales convalidaron posteriormente como parte de sus programas académicos. A partir del segundo semestre de este año, esta articulación se ampliará de forma permanente a ocho sedes de INACAP en la Región Metropolitana, permitiendo que más estudiantes accedan a esta valiosa experiencia formativa.

En paralelo, estudiantes de la Universidad de Chile también podrán acceder a 14 cursos impartidos por INACAP en temáticas como innovación, empleabilidad y formación técnica aplicada, programas vinculados a las áreas de Salud, automatización y robótica, gastronomía, turismo y hospitalidad.

En la ceremonia participó Catalina Lara, estudiante de la carrera de Ingeniería en Logística de Inacap Santiago Sur, una de las alumnas que tomó el curso «Pensando internacionalmente: Un análisis de la actualidad» dictado por la U. de Chile, el cual calificó como «una experiencia transformadora». «Ser parte de este piloto es emocionante. Me sentí parte de algo nuevo, de algo que realmente es emocionante, que rompe barreras y que abre oportunidades. Creo firmemente que esta alianza entre la Universidad de Chile e Inacap no solo fortalece la formación académica, sino también el espíritu de colaboración y el compromiso con una educación más integral y conectada con el mundo real», dijo.

Además, se abrirá un nuevo camino para la continuidad de estudios a través de una beca parcial de arancel para programas de magíster profesionales dictados por la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, en áreas como finanzas, marketing, gestión y emprendimiento. Esta oportunidad permitirá a titulados de INACAP acceder a estudios de postgrado en la primera universidad del país.

El vicedecano de la FEN, Enrique Manzur, indicó que “cuando fuimos invitados a participar, lo hicimos con convicción, porque realmente creemos que debemos entender la educación superior como un sistema articulado”.

“Los países desarrollados lo tienen muy claro: no son excluyentes, sino que son formaciones complementarias, y que en el caso de estas dos grandes instituciones, cada una líder en su área, van a generar una sinergia enorme”, agregó.

Con este paso, ambas instituciones consolidan su apuesta y compromiso con una educación de calidad, inclusiva, flexible y pertinente, que responde a los desafíos del Chile actual y del futuro.

Revelan nuevas formas de lectura en jóvenes universitarios

El inédito estudio de la PUCV, la UOH y el CIAE de la U. de Chile desafía la idea de que los estudiantes universitarios no saben leer bien. El estudio muestra que, independientemente de sus notas, los estudiantes utilizan diversas, creativas y sofisticadas estrategias de lectura para comprender textos académicos y no académicos, incluyendo mangas, chats de videojuegos e incluso funas.

Contrario a los discursos que hablan de una “crisis de lectura” en la educación superior, una investigación cualitativa realizada por Federico Navarro (Universidad de O’Higgins y CIAE), Marisol Velásquez y Alfredo Calderón Araya (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso) demuestra que los estudiantes universitarios —tanto de alto como de bajo rendimiento— participan activamente en prácticas lectoras diversas fuera de la universidad y aplican estrategias metacognitivas complejas para enfrentar sus desafíos académicos.

El estudio hizo un seguimiento de estudiantes de cuarto año de dos universidades chilenas con perfiles sociodemográficos diversos. A través de entrevistas en profundidad, los investigadores identificaron que todos los estudiantes, sin importar su rendimiento, aplican estrategias como la relectura y la toma de apuntes, si bien ciertas estrategias se asocian a un mejor rendimiento: leer con otros y buscar fuentes complementarias.

Leer con otros: una estrategia distintiva del alto rendimiento

Uno de los hallazgos más relevantes es que los estudiantes de alto desempeño reportan con más frecuencia el uso de estrategias de lectura colaborativa, muchas veces autogestionadas. “Uno comparte la pantalla y todos vamos leyendo a la misma vez”, relata Fabi, estudiante de Psicología, describiendo una práctica habitual en su grupo de estudio. Camila, estudiante de Pedagogía, agrega: “Entre nosotras, quizás, vamos construyendo lo que quería decir el autor”.

Estas prácticas de lectura en conjunto no solo implican compartir textos, sino también discutir ideas, aclarar dudas y construir sentidos colectivos. “Se trata de estrategias complejas, participativas y proactivas que parecen contribuir significativamente a su comprensión y desempeño académico”, analizan los expertos.

Otra estrategia de lectura asociada al alto rendimiento es la búsqueda de fuentes complementarias, tanto textuales como en video. Andrea, por ejemplo, reporta el uso de páginas web, esquemas y videos de YouTube para ahondar en los temas de medicina que le interesan.

Los estudiantes de bajo rendimiento también leen… y mucho

Lejos de lo que algunos suponen, los estudiantes con bajo rendimiento académico también leen activamente dentro y fuera del aula. De hecho, el estudio encontró que reportan con más frecuencia prácticas de lectura académica que sus pares de alto rendimiento (100 menciones versus 84). Además, participan en una amplia gama de prácticas lectoras vernáculas (no académicas), como leer manga, noticias, novelas románticas, blogs o incluso funas y chats de videojuegos.

Estas formas de lectura, que parecen alejadas de la universidad, en realidad permiten a los estudiantes una participación motivada, identitaria y estratégica que puede contribuir a su lectura de textos científicos. “Me gusta buscar investigaciones sobre tecnología”, cuenta George, de Ingeniería Eléctrica. Por su parte, Erizo, estudiante de Ingeniería Industrial, relata cómo su afición por el manga romántico lo acompaña desde la adolescencia.

En ambos casos, las experiencias lectoras no académicas —a menudo invisibilizadas por la universidad— son un soporte real para sus trayectorias educativas. Mientras los estudiantes de alto rendimiento tienden a transferir estrategias personales al contexto académico, quienes tienen bajo rendimiento suelen iniciar su vínculo lector gracias a experiencias escolares significativas.

Repensar la lectura en la universidad

Los autores del estudio proponen una mirada más compleja y justa sobre la lectura en educación superior. “Los estudiantes no solo leen mucho, sino que lo hacen de manera consciente, estratégica y situada”, concluyen. “Este enfoque permite comprender mejor las desigualdades estructurales que enfrentan muchos jóvenes y cómo logran sortearlas a través de la lectura”, agregan.

Los hallazgos tienen implicancias directas para el diseño de políticas e iniciativas de acompañamiento académico: integrar estrategias colaborativas de lectura, validar las prácticas vernáculas y reconocer la diversidad de trayectorias puede ser clave para mejorar el aprendizaje y la permanencia estudiantil.

Preuniversitario lanza programa pionero para jóvenes que buscan tomar decisiones con sentido 

Cada año, miles de estudiantes enfrentan la presión de decidir qué estudiar, muchas veces sin conocerse lo suficiente, sin orientación adecuada y con un mar de dudas. El resultado: frustración, deserción, pérdida de tiempo, dinero y de rumbo.

Según estudios sobre la deserción universitaria en Chile, el 28,8 % de los estudiantes abandona la educación superior durante el primer año, y de ellos, un 14,6 % no vuelve a matricularse en los tres años siguientes. 

“Estas cifras reflejan una realidad que vemos todos los días: jóvenes que eligen sin herramientas ni acompañamiento. Algunos porque no saben qué les gusta, otros porque creen que deben cumplir expectativas ajenas. Y eso, muchas veces, se paga muy caro.  Esto confirma lo urgente que es mejorar la orientación vocacional y el acompañamiento temprano en la educación superior chilena”, afirma Carolina Rojas Parraguez, Directora Académica de Preuniversitario CPECH,  institución con 39 años de experiencia en la preparación, desarrollo y fortalecimiento educativo de los futuros profesionales de nuestro país.

El costo de equivocarse no es sólo académico. También es emocional. Detrás de cada estudiante que abandona hay frustración, angustia, dudas, sensación de fracaso. Muchos sienten que “perdieron el año” o que “no sirven”, cuando en realidad sólo estaban desorientados. Y los apoderados tampoco la tienen fácil: hacen esfuerzos económicos, se ilusionan, acompañan y también sufren al ver a sus hijos perdidos o desmotivados. “Uno ve a chicos brillantes apagados, y a mamás o papás con un nudo en el estómago porque no saben cómo ayudar”, agrega la profesional. 

Para enfrentar este problema, Preuniversitario CPECH acaba de lanzar “+Orientados”, un programa pionero dirigido a estudiantes de 3°, 4° medio y egresados de enseñanza media. La propuesta busca algo clave: tomar decisiones con sentido y respaldo, no por presión ni al azar. 

El programa incluye 13 clases con contenidos como estrategias de estudio, exploración vocacional, estilo de aprendizaje, empleabilidad, autoconocimiento y planificación. “Es un espacio donde los jóvenes pueden descubrir sus intereses reales, explorar opciones concretas y aprender a decidir con fundamentos”, explica Rojas Parraguez. Además, considera entrevistas personalizadas voluntarias, test vocacionales, talleres, cápsulas audiovisuales, charlas para padres y asesoría en financiamiento de la carrera escogida.

Lo distintivo del programa es que combina teoría, práctica y acompañamiento profesional. “No se trata sólo de un test vocacional, sino de un proceso completo. Aprenden a estudiar mejor, conocen el sistema de admisión, además de cómo financiarlo y reflexionan sobre su futuro con una guía real, paso a paso”, destaca la experta.

Para muchos estudiantes y familias, esta decisión puede marcar la diferencia entre frustrarse o avanzar con claridad. En palabras de Carolina Rojas Parraguez: “+Orientados es una oportunidad de poner pausa, mirarse y decidir desde el conocimiento, porque equivocarse cuesta,  pero elegir bien cambia todo”.

INACAP y Lab4U revolucionan la educación STEM con IA: estudiantes subieron sus notas y bajó la tasa de reprobación

INACAP y Lab4U, startup pionera en soluciones educativas basadas en el uso de la tecnología, presentaron los resultados de un innovador programa que mejoró significativamente el aprendizaje de 251 estudiantes de Física Mecánica, gracias al uso de herramientas de inteligencia artificial y metodologías activas. 

Desarrollado entre octubre y diciembre de 2024, en la iniciativa participaron 11 docentes y se implementó en 7 sedes de INACAP a lo largo del país. El método, que busca revolucionar la educación superior, se desarrolló en tres áreas académicas: Automatización y Robótica, Mecánica y Minería.

El “efecto Lab4U” generó varios hitos transformadores a nivel académico, entre ellos:

  • 31% de mejora en las calificaciones promedio de los estudiantes.
  • Aumento en 5 puntos porcentuales en la tasa de aprobación
  • Cerca de 30 recursos educativos personalizados creados por los docentes.
  • Más de 70 evaluaciones formativas implementadas, con 71% de logro promedio.
  • 251 estudiantes impactados positivamente.

«Estos resultados confirman que la integración inteligente de IA en la educación STEM es un factor clave para cerrar las brechas entre lo que demanda el mercado laboral y lo que ofrecen los sistemas educativos tradicionales. El éxito de esta iniciativa demuestra que la adopción de la IA colabora en la formación de los estudiantes y promete un futuro donde la educación sea más efectiva, personalizada y accesible para todas las personas«, comentó Komal Dadlani, CEO y cofundadora de Lab4U.

Por su parte, Lucas Palacios, rector de INACAP, aseguró: «En INACAP estamos convencidos de que la integración de tecnologías como la IA es clave para formar técnicos y profesionales preparados para un mundo laboral en constante transformación. Esta iniciativa pionera demuestra cómo la innovación potencia el aprendizaje, fortalece competencias prácticas y mejora resultados académicos. Además se suma a desarrollos modernos como son el orientador vocacional con IA, gratuito y de uso abierto, y el tutor online, que ya hemos implementado para más de 10 mil alumnos».

Innovación tecnológica al servicio del aprendizaje

Parte del desarrollo de la primera etapa de la nueva plataforma IA de Lab4U para la educación superior, que consideró la implementación de cuatro herramientas clave, se desarrolló con financiamiento de CORFO.

Experiencias Lab4U: Docentes y estudiantes accedieron a más de 70 experiencias prácticas diseñadas para abordar las principales temáticas de la física general.

Plataforma Lab4U: Herramienta innovadora que usa sensores de dispositivos móviles con IA para la realización de experimentos científico prácticos.

Quizzes STEM: Conectada con la App de Lab4U y la plataforma IA de Lab4U, permitió a los docentes agregar automáticamente cuestionarios de evaluación formativa.

TutorIA STEM: Un asistente virtual conversacional que ayudó a los estudiantes a reforzar sus conocimientos en Física Mecánica a través de un chat interactivo.

Komal Dadlani destacó la mejora del aprendizaje científico y la reducción de las brechas educativas en ciencias. “Estos recursos tienen la ventaja de poder adaptarse a las necesidades específicas de distintas carreras. La primera fase del trabajo con INACAP es una muestra de lo que se puede hacer para reforzar la educación superior. Creemos que la educación técnico-profesional es el futuro de Chile y sus siglas, TP, no sólo aluden a Técnico Profesional sino también a TOP, porque la educación TP es TOP y así también deberían ser las clases de física, química y matemáticas en las carreras STEM”, comentó.

Uno de los aspectos más prometedores de las herramientas de Lab4U es su capacidad de escalabilidad, pudiendo implementarse para apoyar la enseñanza de STEM a gran escala. Los próximos pasos incluyen expandir estas herramientas a otras áreas STEM y evaluar su impacto a largo plazo, con el objetivo de transformar la educación superior científica y tecnológica en Chile y Latinoamérica.

¿Qué significa para un estudiante recibir un notebook con internet por primera vez?

Columna por Por Emerson Marín, CEO y Cofundador de Lirmi

Hace más de 25 años, solo el 5% de los hogares tenía internet domiciliario, sencillamente un lujo, para algunas familias.

La mayoría de nosotros, solo podíamos acceder esporádicamente, pagando por una hora en un cibercafé, y sacar el máximo partido a cada clic.

Así aprendimos.

Con Osvaldo compartíamos el teclado, turnándonos entre tareas escolares y foros como Maestros del Web o Cristalab, donde se explicaba paso a paso cómo hacer una página en HTML o armar una animación en Flash.  

Aprendías solo, o no aprendías. Pero en cada intento ganabas algo: curiosidad, autonomía, perspectiva.

Y desde esta escasez surgieron excelentes programadores, emprendedores, profesionales, que han cambiado el curso de su historia, personal, familiar y social.

Hoy, me impresiona ver que más de 100.000 estudiantes de 7° básico en escuelas públicas están recibiendo un notebook con un año completo de internet gracias a la Beca TIC de JUNAEB. Para muchos, es la primera vez que tienen una herramienta propia, nueva, que no deben compartir, que no tienen que devolver. Es la llave de acceso al conocimiento, al trabajo y a la movilidad económica.

Un computador con internet no es un premio: es poder.

  • Poder buscar lo que no entendiste.

  • Poder aprender a programar

  • Poder crear una presentación, editar un video, contar tu historia.

  • Poder romper el aislamiento intelectual que genera la pobreza.

Los datos son claros

  • Un niño de 15 años con habilidades digitales tiene 5 veces más probabilidades de acceder a un empleo formal en su adultez (OCDE, 2020).

  • Estudiantes con acceso a internet tienen un +45% de probabilidad de completar la secundaria.

  • Dedican +60% más tiempo a tareas escolares.

  • Tienen mejores niveles de autoestima académica y sentido de pertenencia.

  • En Chile, beneficiarios de la Beca TIC aumentan su asistencia escolar en un +9% (Mineduc).

  • Por cada 10 puntos de mejora en conectividad de banda ancha, el PIB per cápita sube entre 1,2% y 2,4%, especialmente en zonas rurales (BID + Red Clara).

¿Y qué significa esto en la práctica?

Significa que ese notebook puede ser la diferencia entre alguien que reproduce la historia de pobreza de su familia y alguien que la rompe. No es exagerado. El acceso digital cambia el punto de partida. Permite aprender por cuenta propia, desarrollar habilidades técnicas, preparar una prueba, lanzar un emprendimiento, trabajar remoto o simplemente entender el mundo.

Un joven conectado aprende a programar en YouTube, explora carreras universitarias, mejora su inglés en Duolingo, ve un tutorial de matemáticas que nadie le explicó. Un joven desconectado no. No por falta de talento, sino por falta de acceso.

Entonces, ¿cómo activamos ese potencial?

  1. Herramientas reales, sin romanticismo

     Scratch, Code.org, Khan Academy, ChatGPT. Gratuitas, útiles, pero requieren acompañamiento.

  2. Proyectos con propósito, no tareas mecánicas

     Usar tecnología para crear algo que tenga sentido para su comunidad, escuela o familia.

  3. Espacios para explorar

     Clubes de programación, recreos tecnológicos, hackatones escolares. Hay que abrir terreno.

  4. Familias incluidas, no excluidas

     Enseñar a madres y padres a usar las plataformas. Si no, la brecha digital se traslada al hogar.

  5. Tecnología como herramienta ciudadana

     Saber buscar, contrastar, expresarse con respeto, cuidar la privacidad. Pensamiento crítico digital.

En Lirmi lo hemos visto una y otra vez:

Estudiantes que no destacaban, brillan.

Profesores que estaban agotados, se reactivan.

Comunidades que estaban resignadas, se organizan.

Ya se dio el primer paso: se entregó el hardware.

Ahora nos toca convertir eso en oportunidad.

Que esta generación no solo use tecnología.

Que la cree, la desafíe, la ponga al servicio de su mundo.

Niños y niñas mapuche crean tecnología para cuidar su territorio

El proyecto Kimeltuwe Lof Tech reúne a estudiantes, educadores tradicionales y académicos de la U. de Chile y la U. de La Frontera para co-crear prototipos tecnológicos junto a escuelas rurales mapuche. La iniciativa busca que la tecnología dialogue con el territorio, la lengua y los saberes ancestrales.

¿Cómo se ve una tecnología que nace en el bosque, se enseña al aire libre y habla en mapudungun? El proyecto Kimeltuwe Lof Tech se atrevió a hacer esa pregunta y a buscarle respuesta en conjunto con niños, niñas, profesores, educadoras tradicionales y académicos. La iniciativa, liderada por la Universidad de Chile y la Universidad de La Frontera, propone co-diseñar tecnología con enfoque intercultural junto a comunidades educativas mapuche, integrando saberes científicos, territoriales y ancestrales.

“La idea es potenciar las competencias tecnológicas e interculturales en niños y niñas, incluyendo a los profesores, las escuelas, las comunidades y sobre todo a los educadores tradicionales”, explica la profesora Doris Sáez Hueichapan, académica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile y directora del proyecto. “Lo que buscamos no es solo enseñar tecnología, sino que esa tecnología tenga pertinencia cultural y se desarrolle con las comunidades, no para ellas”.

El proyecto incluye el desarrollo de sensores IoT -como medidores de humedad o temperatura para cultivos-, pero con un enfoque que reconecta con la tierra y la lengua. “Estamos trabajando en que las plataformas digitales que acompañen estos sensores puedan comunicarse en mapudungun. Y también estamos explorando que los dispositivos tengan un diseño físico con significado local, que los niños puedan construir e identificar como propio”, añade la profesora. 

Un aula en el bosque: aprendizajes que nacen al aire libre

Camila Palma, estudiante de Ingeniería Civil Eléctrica y parte del equipo del proyecto, lo resume con entusiasmo: “Esto me cambió la forma de entender la ingeniería. Llevo cinco años viendo números, y este es el primer proyecto donde hablo de cultura, de territorio, de educación. No estamos haciendo un prototipo para vender: estamos desarrollando una herramienta que puede cambiar vidas”.

Camila, que realiza su tesis en el marco de Kimeltuwe Lof Tech, ve en la iniciativa una posibilidad de transformar las trayectorias de niños y niñas rurales: “Si logramos que más jóvenes de contextos rurales lleguen a la universidad y luego regresen a sus territorios con herramientas, podrán defender su cultura, hablar el idioma de las empresas y tomar decisiones desde adentro”, dice.

Para ella, uno de los principales aportes del proyecto es enseñar a los futuros ingenieros que la ciencia no es la única forma válida de conocimiento. “Somos formados para pensar que optimizar procesos es lo más importante, pero este proyecto me mostró que hay otros saberes, y que la clave es crear desde el diálogo, no desde la imposición”.

La idea de que el aprendizaje ocurre fuera del aula no es nueva para las comunidades mapuche. “Nuestros educadores tradicionales lo dicen con claridad: el conocimiento se transmite al aire libre, caminando, escuchando, observando”, destaca la profesora Sáez. Por eso, el trabajo con las escuelas no se limita a enseñar electrónica o programación, sino que se adapta a los ritmos, espacios y cosmovisiones de las comunidades.

En este proceso ha sido fundamental el vínculo con las educadoras tradicionales. “Ellas comprenden el valor del proyecto desde el primer momento, porque entienden que no estamos trayendo tecnología externa, sino desarrollando una herramienta que puede fortalecer la cultura y el arraigo”, añade la académica.

El seminario “Interculturalidad y Tecnología”, realizado en paralelo al desarrollo del prototipo, ha sido un espacio fundamental para reflexionar sobre cómo se construye el conocimiento científico y tecnológico. Con sesiones presenciales y virtuales, ha contado con la participación de expertos en metodologías participativas, historia territorial mapuche, justicia intercultural y crítica a los sesgos de la ciencia occidental.

“La cultura indígena no puede reducirse a una postal o a un baile típico. Es vivencia, es territorio, es historia”, afirma Juan Ignacio Huircán, académico de la Universidad de La Frontera y parte del equipo. “Este proyecto nos obliga a mirar más allá del enfoque técnico. Aprendemos también de nuestros propios prejuicios”.

Diálogo de saberes: lo que la ingeniería tiene que aprender

Para Nikolas Stüdemann, antropólogo y subdirector de la Subdirección de Pueblos Indígenas de la FCFM, el desafío es grande: “Históricamente, la ciencia ha llegado a los territorios indígenas con un enfoque extractivista o vertical. Lo que propone este proyecto es cambiar esa lógica, invitando a los ingenieros a mirar el contexto, el territorio, la historia”.

“El rol de la universidad pública no es solo formar profesionales técnicos, sino profesionales con sentido social, con sensibilidad intercultural, con herramientas para trabajar en y con comunidades”, afirma. “Eso requiere salir de la sala y entrar al territorio”, asegura Stüdemann. 

Y es justamente eso lo que Kimeltuwe Lof Tech propone: una forma de enseñar, aprender y crear donde el conocimiento científico no compite con el ancestral, sino que se encuentra con él. Una invitación a construir tecnología no desde el escritorio, sino desde el diálogo con quienes viven, cuidan y conocen el territorio. 

Estudio revela resiliencia educativa: hasta el 40% de escuelas mejoró tras la pandemia

Investigación liderada por la U. de Chile y la PUCV identificó trayectorias de mejora en aprendizajes y vinculación en establecimientos escolares tras la pandemia, destacando estrategias clave de resiliencia e inclusión.

Un estudio inédito analizó las trayectorias de todos los establecimientos escolares chilenos entre 2012 y los primeros años post pandemia, estudiando el efecto de la pandemia tanto a nivel individual (en las tasas de repitencia, desvinculación e inasistencia crónica) como de los establecimientos y las estrategias que éstos implementaron.

El estudio, realizado por investigadores del CIAE del Instituto de Estudios Avanzados en Educación de la Universidad de Chile y del centro Líderes Educativos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, fue financiado por FONIDE del Ministerio de Educación.

Para el estudio se creó un panel de datos que unió los datos de los años 2012, 2018, 2022 y 2023 para todos los establecimientos de educación básica y media reconocidos por el Ministerio de Educación de Chile. A nivel general, el estudio encontró que, pese a que el 35% de los establecimientos tuvo pérdidas en vinculación y aprendizajes, a nivel general el 20% logró mejoras en ambos ámbitos después de la pandemia. Esto, para el director del CIAE de la U. de Chile y uno de los autores del estudio, Juan Pablo Valenzuela, es de un enorme valor, considerando que a nivel global se perdió, en promedio, el equivalente a medio año de aprendizaje y la inasistencia grave de los estudiantes se triplicó. “Tenemos el desafío de sostener la mejora escolar y masificarla y esa voz la pueden dar los propios protagonistas de la mejora”, sostiene Valenzuela.

A nivel individual se analizaron la repitencia, desvinculación e inasistencia crónica. A nivel de instituciones educativas, se analizaron las trayectorias en básica y media en las dimensiones de aprendizajes y de vinculación. Además, se hizo un estudio de casos para identificar establecimientos que hayan logrado trayectorias de mejoramiento en ambas dimensiones, con equidad de género y valor agregado (en comparación con establecimientos de su mismo NSE), con el objetivo de identificar aquellos factores clave detrás de estas experiencias de resiliencia.

Algunas de las conclusiones del estudio

El promedio nacional de inasistencia crónica se duplicó, pasando de 5,5% en 2018 a 11,5% en 2022, con tendencias muy similares en todas las dependencias de los establecimientos, situación que se revierte muy gradualmente en 2023.

La tasa general de desvinculación del sistema regular de educación, la cual se había reducido entre 2006 y 2018, se acrecienta sostenidamente en 2022 y 2023, pasando de 0,3% en 2018 a casi 0,5% en 2023, alza que es más aguda en la educación pública.

A nivel de establecimientos, el 39% de instituciones en educación básica y 35% en educación media presenta deterioro tanto en los aprendizajes como en vinculación; y el 40% en una sola dimensión.

En cuanto a las experiencias resilientes, se encontró que éstas se explican más por innovaciones postpandemia que por altos desempeños previos y que las estrategias usadas por los establecimientos están basadas en 6 ejes clave:

  1. Adaptación rápida al contexto virtual, priorizando tanto el aprendizaje como la comunicación constante con estudiantes y familias, considerando el bienestar emocional como base del aprendizaje.
  2. Uso de recursos internos y externos y fortalecimiento de redes colaborativas para lograr enseñanza y apoyo socioemocional efectivos.
  3. Trabajo colaborativo entre docentes y equipos interprofesionales para responder de forma integral e individualizada a las necesidades de los estudiantes.
  4. Fortalecimiento del uso de datos para gestionar mejoras escolares con una mirada integral e individualizada.
  5. Compromiso con la equidad y la inclusión, eliminando barreras para estudiantes vulnerables y fortaleciendo los equipos PIE.
  6. Liderazgo distribuido y cuidadoso, con visión compartida, alta participación de la comunidad escolar y fortalecimiento institucional para enfrentar los desafíos del nuevo contexto.

Recomendaciones de políticas públicas

“El estudio permite entregar un diagnóstico y aprendizajes, así como identificar políticas públicas en un doble contexto del sistema educativo chileno: a nivel individual y de establecimientos educativos”, agrega Juan Pablo Valenzuela.

Otro hallazgo relevante es que el uso de datos, por parte de los establecimientos, debe ser enfocado en la identificación oportuna y temprana de estudiantes con bajo desempeño o con riesgos de interrupción de trayectorias, en miras de una intervención individualizada.

En ese sentido, los autores del estudio recomiendan continuar el monitoreo de las trayectorias del estudiantado, los establecimientos y los territorios, para identificar grupos críticos y grupos desde los cuales recoger aprendizajes para el sistema educativo, así como diferenciar estrategias de acompañamiento según las necesidades particulares de las escuelas.

El estudio fue presentado en el Seminario Trayectorias Educativas Postpandemia: aprendiendo de la resiliencia escolar el jueves 12 de junio en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso sede Santiago, que contó con la participación del director del Centro de Estudios del Ministerio de Educación, Sebastián Araneda; del secretario ejecutivo Agencia de Calidad de la Educación, Gino Cortez; la directora Centro Líderes Educativos, PUCV, Carmen MontecinosCarolina Vidal, directora del Liceo Luis Álava de la comuna de Florida, Región del Biobío; Alejandra Meyer, investigadora del Centro de Justicia Educacional de la PUC y miembro del Observatorio de Trayectorias Educativas; y de los autores del estudio Patricio Rodríguez, académico del IE e Investigador CIAE, Universidad de Chile; Francisco Meneses, investigador asistente del CIAE; María Eugenia Rojas, investigadora post doctorante de la PUCV y CIAE; y Juan Pablo Valenzuela.

El equipo que realizó el estudio estuvo integrado por Juan Pablo Valenzuela, Patricio Rodríguez, Francisco Meneses, Claudio Allende, Alexis Villanueva y Danilo Kuzmanic (del CIAE), Susana Claro (de la Escuela de Gobierno de la UC) y María Eugenia Rojas y Carmen Montecinos (CIAE y PUCV).