- La incorporación de saberes, lenguas y tradiciones de los pueblos originarios en la educación parvularia contribuye a una formación más inclusiva y conectada con las comunidades.
Cada año, en el marco del Día Nacional de los Pueblos Indígenas, se abre un espacio para reflexionar sobre la riqueza cultural que aportan los pueblos originarios al país.
En este contexto, la Educación Parvularia tiene la oportunidad de acercar a niñas y niños a la riqueza cultural de los pueblos indígenas al reconocer sus lenguas, saberes y tradiciones, lo que promueve el respeto por la diversidad y fortalece una educación con sentido desde los primeros años de vida, como parte de una educación más pertinente, inclusiva y de calidad.
Uno de los principios fundamentales de la Educación Parvularia es reconocer a las familias y comunidades como actores esenciales en los procesos educativos. En el caso de los pueblos indígenas, este vínculo adquiere una relevancia particular, ya que las comunidades son portadoras de conocimientos, prácticas y experiencias que enriquecen los aprendizajes y fortalecen el sentido de pertenencia de niñas y niños.
¿Cómo llevar la interculturalidad a la práctica?
Desde la gestión pedagógica, es esencial la incorporación de canciones, relatos, expresiones artísticas o juegos tradicionales de los pueblos originarios, pues representan una valiosa oportunidad para acercar a niñas y niños a la diversidad cultural del país.
La interculturalidad implica reconocer los saberes de los pueblos indígenas como formas legítimas de conocer, aprender y relacionarse con el entorno. Esto supone generar experiencias pedagógicas basadas en el respeto, la valoración de la diversidad y el diálogo entre culturas.
Asimismo, promover la interculturalidad también requiere condiciones institucionales que permitan sostener este enfoque en el tiempo. La planificación pedagógica, la formación continua de los equipos educativos y la generación de espacios de reflexión son algunos de los elementos que favorecen su desarrollo.
Esta efeméride releva el compromiso de la Educación Parvularia con una formación que reconozca, valore y celebre la riqueza cultural de los pueblos, ya que enriquece la experiencia educativa de todas las niñas y niños, aportando a la construcción de una sociedad más inclusiva, respetuosa y consciente de la diversidad que forma parte de la identidad del país.